LA METODOLOGIA DIALÓGICA EN EL MARCO DEL PARADIGMA SOCIOCRITICO


Por Alice Socorro Peña Maldonado

En la Investigación socio-política encontramos cuatro paradigmas, los tres primeros ampliamente conocidos (Paradigma Positivista, Paradigma Histórico Hermenéutico y Paradigma Socio-crítico) y el último incorporado para la comprensión de ámbitos más complejos y que inciden y afecta la realidad social y comunitaria (Paradigma Cuántico) los cuales cada uno en sus fines últimos buscan alcanzar el cambio del individuo y la transformación del espacio histórico desde un modelo dogmático y dominante. De allí que por ser paradigmas asumen una mirada total en los campos de lo filosófico-ideológico, ontológico-antropológico y epistemológico-metodológico.

Un investigador socio-político en su tarea de dar aportes significativos y producir información y conocimiento verdadero, útil y necesario para nutrir procesos revolucionarios y generar nuevas realidades no puede tomar una postura única respecto a los paradigmas en cuanto a no pensar fuera del paradigma elegido (como lo ha establecido la tradición académica) que por una libre decisión frente a una realidad que exige la diversidad de miradas para la formulación de alternativas y concreción de acciones validas en el campo de estudio. Entonces, no resulta extraño que el investigador asuma una sola postura y muere con ella, como si se tratase de una creencia religiosa que exige fidelidad y sacrificio independientemente de la realidad.

En el mundo complejo que vivimos es necesario abrirse sin miedo a las posibilidades del conocimiento aún cuando no comulguemos con esas miras, pero que tenemos que conocerlas para identificarlas en el espectro de la realidad. Si se trata de asumir una esta no debe negar las otras pues en otros espacios del conocimiento se están utilizando los otros paradigmas o son productos de los mismos y no podemos ser ajenos e indiferentes porque no responden al paradigma que he usado. Tampoco se le puede negar al otro paradigma su aporte pues al ser paradigma construido en un momento histórico revela que fue útil para un sujeto o actor sociopolítico.

Y no podemos deconstruir (que es otro paradigma) si no conocemos el paradigma en que se diseño una realidad.

Ahora bien desde la Universidad Bolivariana de Venezuela desde sus objetivos y fines que la fundaron busca y orienta toda su acción académica y de investigación en contribuir con conocimiento para el país, para sus realidades concretas para la construcción de una nueva ciudadanía y transformación del País y sus instituciones lo que la obliga a considerar todas las posibilidades del conocimientos y ponerla al servicio de los intereses del pueblo.

Ahora bien cuando la investigación sociopolítica comprende este requisito: “estar al servicio del Pueblo” del colectivo venezolano no le permite descentrarse en el ámbito investigativo. Su telos se consolida en la medida que responda a la realidad como un todo (condiciones históricas) y a las partes que la conforman (sistema y factores) que afectan a favor o en desmedro del ser humano como sujeto sociopolítico en situación y proyección.

De allí que los productos reflexivos de las diversas miradas permiten una aproximación de la realidad. Veamos a continuación un breve esquema comparativo de los paradigmas de la Investigación.

Paradigma de la investigación

POSITIVISMO

INTERPRETATIVO O HISTORICO HERMENEUTICO

CRITICO O SOCIOCRITICO

CUANTICO U HOLISTICO

FINES

Controlar variables, situaciones y personas

Comprender e interpretar un contexto desde sus condicionamientos histórico

Buscar la emancipación y liberación de los colectivos para el cambio y la trasformación

Comprender e interpretar un contexto desde las redes, y factores que la constituyen

Aspectos ontológicos

Objeto

Las partes

Procesos socio-económicos

Procesos socio-políticos

Sistemas

El todo

Aspectos antropológicos

Investigador: Interventor

Investigador:

sujeto histórico

Investigador: Militante participativo

Investigador: Consultor Asesor

Investigado: Objeto

Investigado:

sujeto histórico

Investigado:

Actor socio-político

Investigado: Sujeto organizado

Aspectos epistemológicos

Objetividad

Deductivo

Visión disciplinaria

Subjetividad individual

Inductivo

Subjetividad colectiva

Consensos

Complejidad e incertidumbre

Visión transdiciplinaria

Aspectos metodológicos

Método cuantitativo

Uso de datos e información

Método cualitativo

Reflexión y acción individual

Uso de historias y relatos de las causas y efectos

Método cuantitativo

Reflexión Acción colectiva

Uso de historias y relatos con un fin de liberación

Método cuantitativo y cualitativo

Aspectos ideológicos

Pensamiento de Derecha

Capitalismo mundial

Pensamiento de la izquierda

Comunismo

Pensamiento de la izquierda

Socialismo

Pensamiento de Derecha

Globalización del mercado o neoliberalismo

Aspectos filosóficos

MODERNIDAD EUROPEA

MODERNIDAD DE LAS AMERICAS

Alice Peña, 2012

 

La UBV en la búsqueda de la emancipación

Ahora bien la Universidad Bolivariana en su afán de la emancipación y transformación de nosotros como individuos/ciudadanos y de las instituciones/País al apostar al tercer paradigma no necesariamente con ello niega o excluye a las otras.

No obstante, la elige porque está vinculada a la convocatoria constitucional de la Democracia participativa y como universidad revolucionaria apoya este proceso en la producción de teoría, metodología, métodos, técnicas y acciones que coadyuven en este propósito de la carta magna.

Con el fin de hacer aportes en este sentido se presenta a continuación la Metodología Dialógica que permite visualizar la potencialidad de la reflexión acción individual y colectiva en miras al cambio permanente desde la conciencia y acción sociopolítica.

 

La metodología dialógica desde la cotidianidad y la institucionalidad

La participación protagónica, corresponsable y revolucionaria planteada desde el proceso bolivariano definitivamente no se puede dar sin método. Y menos cuando la institución educativa asume la participación como un espacio ciudadano y colectivo donde lo político como acción humana para resolver problemas y transformar el entorno a favor de un colectivo, la concienciación como proceso de conciencia sociopolítica y el diálogo como fluido de información y conocimiento en forma de saberes populares resultan aliados en la construcción del Poder Constituyente y Constituido.

La Democracia Participativa es la posibilidad que se dan los actores sociopolíticos de reconocer la realidad (condiciones y condicionamientos históricos, sistemas y factores que la constituyen, actores e instituciones), desde un proceso de concienciación donde la dinámica dialógica produce y recrea los saberes populares y las prácticas sociales  que hace los cambios y las transformaciones del entorno o al contrario lo perturban o lo bloquea.

 

Conceptualización de la metodología

La metodología dialógica para la acción contralora constituye un ejercicio que implica nuevos aprendizajes y acciones tanto en lo público como en lo privado. De allí la importancia del diálogo como factor de cambio y producción de conocimiento. No estamos hablando del simple intercambio de palabras como diariamente lo hacemos de modo trivial, sino de un diálogo hecho desde la conciencia misma de sí mismo y los otros, las cosas y las situaciones que vivimos.

Diálogo que implica el flujo de saberes originarios, hegemónicos, contra hegemónicos y emergentes, para su reflexión crítica y acción liberadora. (el valor de la Palabra) La construcción de una metodología dialógica en materia sociopolítica caracterizada por integrar dos procesos que se complementan (comunicación y concienciación), es un reto y un desafío que implica subvertir un orden establecido y construir otro. Su fin último es la construcción de una ciudadanía e institucionalidad a partir del espacio, la instancia y el mecanismo de participación.

Esta metodología pasa por los conversatorios reales del mundo de la vida y del Poder Constituyente quienes con su mirada y sus voces están en capacidad de generar palabra ante el sistema establecido y el Poder Constituido que reproduce permanentemente practicas desde los saberes que son aplicados en realidades concretas. Estos saberes no son siempre visibilizados y reconocidos debido al flujo de información y conocimiento, a la saturación de mensajes y ruidos que nos expone el sistema de comunicación de masas.

La metodología dialógica al asumir las voces y miradas que pertenecen al colectivo histórico que las crea, busca primordialmente sistematizar y visibilizar sus contenidos, hechos saberes originarios; hegemónicos; contra hegemónicos y emergentes.

La metodología dialógica se caracteriza por ser un espacio de participación protagónica que permite a los sujetos históricos en situación y en proyección, sean actores de sus propias historias, de participación corresponsable. Porque no es responsabilidad del ciudadano frente a otros y las instituciones, sino que cada cual asume su responsabilidad, tanto el Poder Constituyente como el Constituido, y es de participación revolucionaria porque invoca al poder fundante a realizar los cambios y transformaciones que se necesitan y esperan.

La metodología dialógica implica un diálogo intersubjetivo entre iguales, mostrando la reflexión de los participantes como agentes (entrevistados o de una comunidad interpretativa), sus motivaciones y sus interpretaciones, aportando un mayor grado de implicación y consiguiendo unas relaciones lo más simétricas posibles, sin negar su condición histórica.

Está orientada a la conexión real entre la teoría y la práctica, incluso visualiza la desconexión o disfunción entre la palabra y la acción. Si bien podemos llevar a la conciencia nuestra situación y condición histórica, no basta hasta tanto nuestra práctica asuma nuevas formas que deslegitimen las hegemónicas y produzca aquellas que sean realmente emancipadoras y por tanto, transformadoras. Esto conlleva a un tiempo (corto, mediano y largo plazo) para ir desentrañando nuestras actitudes individuales y sociales e ir configurando nuevas realidades.

 

Objetivos que se pretende alcanzar con la metodología

La metodología dialógica tiene como fines últimos, el desarrollo de una ciudadanía que como Poder Constituyente es potencia creadora, liberadora y transformadora. Generar la construcción de instituciones que como Poder Constituido respondan a las necesidades, intereses y expectativas del Poder Constituyente.

Ambos poderes deben actuar de modo dialectico, reduciendo los niveles de antagonismos y las contradicciones propias de los sistemas construidos por el ser humano.

En este sentido la metodología dialógica tiene como objetivos:

  • Sensibilizar en las capacidades dialógicas de los sujetos históricos para la construcción de saberes populares y su sistematización, caracterizando las potencialidades, debilidades individuales y sociales producidas en su contexto cultural.
  • Reconocer las voces y miradas de los ciudadanos y/o colectivos que hacen críticas y aportes pertinentes y validos a la realidad institucional y al servidor público presente en ellas.
  • Generar espacios de debate para la discusión permanente de los temas y problemas que favorecen y/o afectan a los ciudadanos y/o colectivos.
  • Monitorear espacios cotidianos y virtuales donde se debaten temas de interés social en función de las instituciones estadales o privadas.
  • Sistematizar las voces y miradas de los actores sociopolíticos que participan en los debates con temas específicos y vinculados con las instituciones garantes de los derechos, conforme a lo establecido en la CRBV.
  • Visibilizar las voces y miradas, luego de su sistematización y categorización para ser socializadas a los ciudadanos interesados por el tema en estudio.

 

Fundamentación

La base ontológica de la que parte la metodología es una concepción de la realidad social como producto construido por las personas a través de sus interrelaciones e interacciones, donde el diálogo cumple un rol relevante. Es así que la inclusión de las voces y miradas de personas que tradicionalmente son excluidas del ámbito político, académico y mediático son asumidas con el debido respeto y valoradas por si mismas.

La metodología incorpora las voces de todas las personas involucradas en la investigación desde el inicio hasta el final de la misma.

Desde la perspectiva de la metodología, el conocimiento creado es resultado de un diálogo que incorpora los saberes y puntos de vista del colectivo a lo largo de todo el proceso de investigación, rompiendo con la habitual división sujeto-objeto de estudio.

La metodología se centra en el aspecto intersubjetivo de la creación de conocimiento: todo lo que forma parte de nuestro saber es resultado del diálogo, la discusión, la reflexión, el intercambio de ideas.

Es una metodología práctica y transformadora, ya que como resultado de su aplicación se propone acciones para superar las insuficiencias en las prácticas, siempre a partir del diálogo y la convivencia, y no desde la exclusión.

La metodología es coherente con las dinámicas dialógicas que se están dando en la sociedad de la información, con las teorías de los autores más relevantes en ciencias sociales, y con las políticas de investigación, que privilegian la utilidad social de los resultados de las investigaciones.

 

Principios y valores básicos de la metodología

De principios y valores tenemos el respeto a la persona como sujeto histórico no acabado, sino en situación y proyección, la concepción del ser humano como agente y productor de cambios, transformaciones culturales, políticas, económicas y sociales. La comunicación como diálogo para la acción que permite el debate de ideas, el consenso y la toma de decisiones para acciones concretas en función del bien común, la realidad entendida como el mundo de la vida y el sistema como espacio de participación, solidaridad, cooperación, organización y producción cultural, la sensibilidad y el compromiso social como elemento ético primordial para el ejercicio ciudadano, la emancipación como proceso para subvertir el orden establecido que oprime y deshumaniza al hombre y mujer en situación histórica y la reflexión crítica y propositiva de la realidad para acción protagónica, corresponsable y revolucionaria de los sujetos históricos.

En consecuencia: a) Toda voz y toda mirada debe ser asumida como válida. No puede ser comparada con otro (subestimada o sobreevaluada) porque responde a un sujeto histórico único. b) Todo ciudadano y colectivo es elegible para que con su voz y mirada exprese su opinión y conocimientos sobre temas de interés colectivo. c) Los saberes populares se encuentran donde está la gente, donde conviven, participan e interactúan. d) La diversidad y riqueza de los saberes populares en un grupo de ciudadanos no puede estar capitalizada por manos inescrupulosas y sin sentido ético. e) Valorar y respetar al otro en sus saberes populares comienza con el valorar y respetar los saberes de sí mismo como constructo individual y social. f) Así como toda norma tiene su excepción, igual son las víctimas del sistema quienes mejor pueden con su voz y su mirada manifestar abiertamente, las deficiencias, los atropellos y las incoherencias de las instituciones, al no garantizar por igual los derechos y las oportunidades a partir de su condición social, de allí que su participación sea primordial. g) Importante es respetar los aportes desde la identidad femenina y masculina, debido a las necesidades, intereses y expectativas diferenciadas por ciclo de vida. Lo que comporta un enriquecimiento y complementariedad de voces y miradas desde el género.

 

Método, procedimientos, medios y técnicas

Es notorio observar que aquel refrán popular “de la palabra al hecho hay mucho trecho” es un indicativo proverbial que no se puede descartar en el proceso dialógico. Pues no se trata de la toma de conciencia crítica de la realidad sino de ser capaces de producir las posibles acciones y prácticas concretas, que los participantes, como actores sociopolíticos lo perciban y sientan realizable, posible de ejecutar.

Esto requiere de reflexión-acción-reflexión como método transformador y donde el ensayo-error resulta una condición sine qua non por tratarse de seres reales quienes con sus propias contradicciones (no siempre conscientes de ellas) las proyectan en los demás. El error, no es bien visto dentro del mundo social (político, académico y mediático) debido al riesgo y consecuencias que supone. Una equivocación es señalada, sancionada y castigada, no tanto por el defecto que supone sino por la intencionalidad que pudo haber existido ¿Cómo tratar el error para que sea fuente de aprendizaje y no causa de castigo? (Maturana, 2011). No obstante, aclarado este punto, el ensayo y error permite obtener saber popular propositivo y procedimental que con aciertos o desaciertos hace camino al andar con los riesgos que comporta y que desde los objetivos bien claros y definidos se evaluará si contribuyen a la emancipación y transformación. La capacidad de reflexión-acción permite producir prácticas propias y originales, a la vez que influye y modifica las estructuras sociales considerando la posibilidad de elaborar interpretaciones reflexivas y crear conocimiento.

Es así que la reflexión-acción-reflexión, el ensayo y error, desde una relación dialéctica permiten el encuentro de lo total y lo focal para producir transformación y resolución de problemas/temas de interés colectivo.

1.    El ensayo y error señala soluciones, la reflexión-acción-reflexión indica si la solución es emancipadora.

2.    El ensayo y error busca resolver algo, la reflexión-acción-reflexión lo comprende desde la totalidad a transformar.

3.    El ensayo y error busca una solución, la reflexión-acción-reflexión presenta alternativas y opciones a considerar entre las mejores y pertinentes.

4.    El ensayo y error asume los saberes del individuo, la reflexión-acción-reflexión promueve y asume los saberes colectivos.

5.    El ensayo y error, así como la reflexión-acción-reflexión requiere del dialogo, consenso y acción.

Como se puede observar la reflexión-acción-reflexión como método, al incorporar el ensayo y error asume la imperfectibilidad humana siempre y cuando se busque la perfectibilidad del sistema en el corto, mediano y largo plazo. No asumir la imperfectibilidad humana es pretender y convertir la acción dialógica en una panacea. Tarde o temprano se genera un proceso de desilusión y desencantamiento del método, precisamente porque se busca la eficacia y la eficiencia en los resultados con una óptica positivista, dejando de lado la diferencia en las características que tiene este método (reflexión-acción-reflexión) con el segundo: se trata de aprender haciendo.

La metodología dialógica se desarrolla en 5 procedimientos basados en las premisas anteriores:

·         La interacción basada en la acción comunicativa, permitiendo orientar y construir el diálogo hacia el entendimiento, sin la imposición de puntos de vista. En el diálogo que se genera a partir de la acción comunicativa no existe el desnivel metodológico entre persona investigadora y persona investigada. También se sensibiliza hacia los saberes populares quienes serán el objetivo a lograr dentro de un proceso dialógico para acciones emancipadoras.

·         Puesta en marcha de un proceso dialógico partiendo del diálogo y la acción comunicativa. Éstos son el germen de la transformación social. Se trata de encontrar un proceso dialógico que comprenda, además de las interpretaciones de las demás personas, aquellas que se dan entre las personas, obligando a buscar argumentos para refutar nuestra visión, reafirmarla o replantear la situación con argumentos de validez fundamentada.

·         Consenso y toma de decisiones para la acción que permite el acuerdo individual y colectivo.

·         La actitud transformadora que hace referencia al procedimiento que siguen quienes investigan para explicar un fenómeno, sistematizarlo y visibilizarlo.

·         La acción transformadora puesta en ejecución para ser monitoreada en el tiempo y evaluar si cumplió su fin último.

En su condición, el proceso metodológico comprende una serie de requerimientos en el desarrollo del proceso y los pasos que se siguen para alcanzar el objetivo propuesto:

·         Crear una sensibilidad al fenómeno comunicacional dentro de la experiencia propia y del entorno. Así como desarrollar las capacidades de observación de la realidad estudiada y de la escucha por parte de los actores sociopolíticos participantes y comprometidos con el objetivo investigador. Se hace necesario educar para ello, pues muchas veces nos limitamos a ver y oír, sin profundizar.

·         Partir de la acción dialógica que se produce en la calle, en la comunidad, en el trabajo, en las redes y espacios virtuales donde se dan discusiones que se circunscriben al tema u objetivo estudiado y enriquecen el debate. El espacio cotidiano y el virtual ofrecen la posibilidad de aprendizajes significativos que permiten sensibilizarnos y orientarnos en la forma como las personas conciben la realidad. Puede ser visto como un primer acercamiento al tema desde lo que opina la gente común, o sus percepciones ante un evento vinculado al objetivo investigado. Aunque no se trata de un juego al azar, cuando se está investigando surgen coincidencias que permiten a la gente hablar del tema sin necesariamente preguntársele. De allí la observación y la escucha como acciones vitales del investigador.

·         Promover una cultura del diálogo y debate, aceptando incluso el conflicto como un momento necesario para llegar al entendimiento y producir consensos.

·         Educar a través de talleres formativos y técnicas apropiadas para acompañar el proceso dialógico donde la coherencia del método y los objetivos a alcanzar estén muy claros.

·         Conocer y manejar las herramientas y técnicas a utilizar desde el sentido final de la metodología, puesto que su uso va a depender de lo que se busca y hay un cambio significativo en las actitudes evitando mecanizar el proceso.

El aparato instrumental de la metodología está conformado por las técnicas vinculadas para la recolección de información y obtención de los conocimientos, para la toma de decisiones y consensos, la actuación ciudadana en la práctica social y la trasformar el objeto de estudio.

El uso de los cuestionarios, las entrevistas, los registros orales, escritos, fotográficos y audiovisuales, debates, conversatorios, coloquios, grupos focales, las consultas, los estudios de percepciones, análisis críticos basados en estudio de escenarios, el estudio de bibliografía sobre el tema, pueden ser utilizados desde los diversos paradigmas de las ciencias sociales como el positivismo, hermenéutico, socio-critico y socio-construccionista, con el objetivo de obtener información para sus propios fines. Lo importante es que los investigadores y/o los participantes de la metodología dialógica se reconozcan en un proceso concienciador y emancipador de largo alcance. Pues se trata de colectivos y no la opinión de grupos que bien podrían denominarse élites, aspecto que cuestionaría los resultados, ya no como saberes populares dentro de una producción cultural especifica.

El flujo de saberes que concurren y se producen a partir del uso de estas técnicas debe ser sistematizado de modo tal que permita su construcción, validación y posterior visualización.

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