La universidad popular de Boaventura de Sousa Santos

Interesantes ideas de Boaventura de Sousa Santos sobre la universidad que necesitamos en América Latina y de quienes creemos qua las universidades deben ser el espacio para la reflexión critica de la realidad pero también para la creatividad e innovación de un nuevo sentipensar desde nosotros y para nosotros

http://www.slideshare.net/alejandrofa9/boaventura-de-sousa-santos-la-universidad-popular-del-siglo-xxi

PARADIGMA CONSTRUCCIONISTA Y CONSTRUCTIVISMO

Por Alice Peña Maldonado

Para los investigadores sociales tales como los comunicadores sociales y sociólogos que estudian el fenómeno del discurso, de la palabra oral y escrita, así como los educadores y quenes estudian el fenomeno de los aprendizajes individuales y grupales puede serle útil esta breve reflexión.

En un principio me costaba entender las diferencias entre ambos paradigmas, como se observa definida en el siguiente cuadro, pero entendi que existe un terreno común para ambas, en el mundo subjetivo donde el individuo o la sociedad se construye a si mismo o se construye el imaginario, percepciones y conciencia colectiva.

constrEn cuanto al paradigma construccionista suele usarlo quienes estudian los discursos socio-políticos de una sociedad, cultura, personaje o institución. Varian los métodos y técnicas: desde el análisis de contenido hasta propiamente el análisis de discurso.  Uno tiende a ser mas cuantitativo y el segundo mas cualitativo.

En cambio, el constructivismo se aplica para estudiar el fenómeno de la relación aprendizaje/enseñanza que se presenta en un aula de clase, o de un grupo de jovenes frente a la sociedad y que estos sujetos asumieron no solo como conocimiento sino con conductas, comportamientos y actitudes favorables o no.

Para mayor información les presento este esquema y la fuente donde obtuve los contenidos expresados en este pequeño articuloconsy cons

EL PARADIGMA SOCIOCRITICO EN LA INVESTIGACIÓN SOCIAL

La UBV en la búsqueda de la emancipación

 

 

Por Alice Socorro Peña Maldonado

En la Investigación socio-política encontramos cuatro paradigmas, los tres primeros ampliamente conocidos (Paradigma Positivista, Paradigma Histórico Hermenéutico y Paradigma Socio-crítico) y el último incorporado para la comprensión de ámbitos más complejos y que inciden y afecta la realidad social y comunitaria (Paradigma Cuántico) los cuales cada uno en sus fines últimos buscan alcanzar el cambio del individuo y la transformación del espacio histórico desde un modelo dogmático y dominante. De allí que por ser paradigmas asumen una mirada total en los campos de lo filosófico-ideológico, ontológico-antropológico y epistemológico-metodológico.

Un investigador socio-político en su tarea de dar aportes significativos y producir información y conocimiento verdadero, útil y necesario para nutrir procesos revolucionarios y generar nuevas realidades no puede tomar una postura única respecto a los paradigmas en cuanto a no pensar fuera del paradigma elegido (como lo ha establecido la tradición académica) que por una libre decisión frente a una realidad que exige la diversidad de miradas para la formulación de alternativas y concreción de acciones validas en el campo de estudio. Entonces, no resulta extraño que el investigador asuma una sola postura y muere con ella, como si se tratase de una creencia religiosa que exige fidelidad y sacrificio independientemente de la realidad.

En el mundo complejo que vivimos es necesario abrirse sin miedo a las posibilidades del conocimiento aún cuando no comulguemos con esas miras, pero que tenemos que conocerlas para identificarlas en el espectro de la realidad. Si se trata de asumir una esta no debe negar las otras pues en otros espacios del conocimiento se están utilizando los otros paradigmas o son productos de los mismos y no podemos ser ajenos e indiferentes porque no responden al paradigma que he usado. Tampoco se le puede negar al otro paradigma su aporte pues al ser paradigma construido en un momento histórico revela que fue útil para un sujeto o actor sociopolítico.

Y no podemos deconstruir (que es otro paradigma) si no conocemos el paradigma en que se diseño una realidad.

Ahora bien desde la Universidad Bolivariana de Venezuela desde sus objetivos y fines que la fundaron busca y orienta toda su acción académica y de investigación en contribuir con conocimiento para el país, para sus realidades concretas para la construcción de una nueva ciudadanía y transformación del País y sus instituciones lo que la obliga a considerar todas las posibilidades del conocimientos y ponerla al servicio de los intereses del pueblo.

Ahora bien cuando la investigación sociopolítica comprende este requisito: “estar al servicio del Pueblo” del colectivo venezolano no le permite descentrarse en el ámbito investigativo. Su telos se consolida en la medida que responda a la realidad como un todo (condiciones históricas) y a las partes que la conforman (sistema y factores) que afectan a favor o en desmedro del ser humano como sujeto sociopolítico en situación y proyección.

De allí que los productos reflexivos de las diversas miradas permiten una aproximación de la realidad. Veamos a continuación un breve esquema comparativo de los paradigmas de la Investigación.

Paradigma de la investigación

POSITIVISMO

INTERPRETATIVO O HISTORICO HERMENEUTICO

CRITICO O SOCIOCRITICO

CUANTICO U HOLISTICO

FINES

Controlar variables, situaciones y personas

Comprender e interpretar un contexto desde sus condicionamientos histórico

Buscar la emancipación y liberación de los colectivos para el cambio y la trasformación

Comprender e interpretar un contexto desde las redes, y factores que la constituyen

Aspectos ontológicos

Objeto

Las partes

Procesos socio-económicos

Procesos socio-políticos

Sistemas

El todo

Aspectos antropológicos

Investigador: Interventor

Investigador:

sujeto histórico

Investigador: Militante participativo

Investigador: Consultor Asesor

Investigado: Objeto

Investigado:

sujeto histórico

Investigado:

Actor socio-político

Investigado: Sujeto organizado

Aspectos epistemológicos

Objetividad

Deductivo

Visión disciplinaria

Subjetividad individual

Inductivo

Subjetividad colectiva

Consensos

Complejidad e incertidumbre

Visión transdiciplinaria

Aspectos metodológicos

Método cuantitativo

Uso de datos e información

Método cualitativo

Reflexión y acción individual

Uso de historias y relatos de las causas y efectos

Método cuantitativo

Reflexión Acción colectiva

Uso de historias y relatos con un fin de liberación

Método cuantitativo y cualitativo

 

Aspectos ideológicos

Pensamiento de Derecha

Capitalismo mundial

Pensamiento de la izquierda

Comunismo

Pensamiento de la izquierda

Socialismo

Pensamiento de Derecha

Globalización del mercado o neoliberalismo

Aspectos filosóficos

MODERNIDAD EUROPEA

MODERNIDAD DE LAS AMERICAS

Alice Peña, 2012

 

Ahora bien la Universidad Bolivariana en su afán de la emancipación y transformación de nosotros como individuos/ciudadanos y de las instituciones/País al apostar al tercer paradigma no necesariamente con ello niega o excluye a las otras.

No obstante, la elige porque está vinculada a la convocatoria constitucional de la Democracia participativa y como universidad revolucionaria apoya este proceso en la producción de teoría, metodología, métodos, técnicas y acciones que coadyuven en este propósito de la carta magna.

Con el fin de hacer aportes en este sentido se presenta a continuación la Metodología Dialógica que permite visualizar la potencialidad de la reflexión acción individual y colectiva en miras al cambio permanente desde la conciencia y acción sociopolítica.

 

La metodología dialógica desde la cotidianidad y la institucionalidad

La participación protagónica, corresponsable y revolucionaria planteada desde el proceso bolivariano definitivamente no se puede dar sin método. Y menos cuando la institución educativa asume la participación como un espacio ciudadano y colectivo donde lo político como acción humana para resolver problemas y transformar el entorno a favor de un colectivo, la concienciación como proceso de conciencia sociopolítica y el diálogo como fluido de información y conocimiento en forma de saberes populares resultan aliados en la construcción del Poder Constituyente y Constituido.

La Democracia Participativa es la posibilidad que se dan los actores sociopolíticos de reconocer la realidad (condiciones y condicionamientos históricos, sistemas y factores que la constituyen, actores e instituciones), desde un proceso de concienciación donde la dinámica dialógica produce y recrea los saberes populares y las prácticas sociales  que hace los cambios y las transformaciones del entorno o al contrario lo perturban o lo bloquea.

 

Conceptualización de la metodología

La metodología dialógica para la acción contralora constituye un ejercicio que implica nuevos aprendizajes y acciones tanto en lo público como en lo privado. De allí la importancia del diálogo como factor de cambio y producción de conocimiento. No estamos hablando del simple intercambio de palabras como diariamente lo hacemos de modo trivial, sino de un diálogo hecho desde la conciencia misma de sí mismo y los otros, las cosas y las situaciones que vivimos.

Diálogo que implica el flujo de saberes originarios, hegemónicos, contra hegemónicos y emergentes, para su reflexión crítica y acción liberadora. (el valor de la Palabra) La construcción de una metodología dialógica en materia sociopolítica caracterizada por integrar dos procesos que se complementan (comunicación y concienciación), es un reto y un desafío que implica subvertir un orden establecido y construir otro. Su fin último es la construcción de una ciudadanía e institucionalidad a partir del espacio, la instancia y el mecanismo de participación.

Esta metodología pasa por los conversatorios reales del mundo de la vida y del Poder Constituyente quienes con su mirada y sus voces están en capacidad de generar palabra ante el sistema establecido y el Poder Constituido que reproduce permanentemente practicas desde los saberes que son aplicados en realidades concretas. Estos saberes no son siempre visibilizados y reconocidos debido al flujo de información y conocimiento, a la saturación de mensajes y ruidos que nos expone el sistema de comunicación de masas.

La metodología dialógica al asumir las voces y miradas que pertenecen al colectivo histórico que las crea, busca primordialmente sistematizar y visibilizar sus contenidos, hechos saberes originarios; hegemónicos; contra hegemónicos y emergentes.

La metodología dialógica se caracteriza por ser un espacio de participación protagónica que permite a los sujetos históricos en situación y en proyección, sean actores de sus propias historias, de participación corresponsable. Porque no es responsabilidad del ciudadano frente a otros y las instituciones, sino que cada cual asume su responsabilidad, tanto el Poder Constituyente como el Constituido, y es de participación revolucionaria porque invoca al poder fundante a realizar los cambios y transformaciones que se necesitan y esperan.

La metodología dialógica implica un diálogo intersubjetivo entre iguales, mostrando la reflexión de los participantes como agentes (entrevistados o de una comunidad interpretativa), sus motivaciones y sus interpretaciones, aportando un mayor grado de implicación y consiguiendo unas relaciones lo más simétricas posibles, sin negar su condición histórica.

Está orientada a la conexión real entre la teoría y la práctica, incluso visualiza la desconexión o disfunción entre la palabra y la acción. Si bien podemos llevar a la conciencia nuestra situación y condición histórica, no basta hasta tanto nuestra práctica asuma nuevas formas que deslegitimen las hegemónicas y produzca aquellas que sean realmente emancipadoras y por tanto, transformadoras. Esto conlleva a un tiempo (corto, mediano y largo plazo) para ir desentrañando nuestras actitudes individuales y sociales e ir configurando nuevas realidades.

 

Objetivos que se pretende alcanzar con la metodología

La metodología dialógica tiene como fines últimos, el desarrollo de una ciudadanía que como Poder Constituyente es potencia creadora, liberadora y transformadora. Generar la construcción de instituciones que como Poder Constituido respondan a las necesidades, intereses y expectativas del Poder Constituyente.

Ambos poderes deben actuar de modo dialectico, reduciendo los niveles de antagonismos y las contradicciones propias de los sistemas construidos por el ser humano.

En este sentido la metodología dialógica tiene como objetivos:

  • Sensibilizar en las capacidades dialógicas de los sujetos históricos para la construcción de saberes populares y su sistematización, caracterizando las potencialidades, debilidades individuales y sociales producidas en su contexto cultural.
  • Reconocer las voces y miradas de los ciudadanos y/o colectivos que hacen críticas y aportes pertinentes y validos a la realidad institucional y al servidor público presente en ellas.
  • Generar espacios de debate para la discusión permanente de los temas y problemas que favorecen y/o afectan a los ciudadanos y/o colectivos.
  • Monitorear espacios cotidianos y virtuales donde se debaten temas de interés social en función de las instituciones estadales o privadas.
  • Sistematizar las voces y miradas de los actores sociopolíticos que participan en los debates con temas específicos y vinculados con las instituciones garantes de los derechos, conforme a lo establecido en la CRBV.
  • Visibilizar las voces y miradas, luego de su sistematización y categorización para ser socializadas a los ciudadanos interesados por el tema en estudio.

 

Fundamentación

La base ontológica de la que parte la metodología es una concepción de la realidad social como producto construido por las personas a través de sus interrelaciones e interacciones, donde el diálogo cumple un rol relevante. Es así que la inclusión de las voces y miradas de personas que tradicionalmente son excluidas del ámbito político, académico y mediático son asumidas con el debido respeto y valoradas por si mismas.

La metodología incorpora las voces de todas las personas involucradas en la investigación desde el inicio hasta el final de la misma.

Desde la perspectiva de la metodología, el conocimiento creado es resultado de un diálogo que incorpora los saberes y puntos de vista del colectivo a lo largo de todo el proceso de investigación, rompiendo con la habitual división sujeto-objeto de estudio.

La metodología se centra en el aspecto intersubjetivo de la creación de conocimiento: todo lo que forma parte de nuestro saber es resultado del diálogo, la discusión, la reflexión, el intercambio de ideas.

Es una metodología práctica y transformadora, ya que como resultado de su aplicación se propone acciones para superar las insuficiencias en las prácticas, siempre a partir del diálogo y la convivencia, y no desde la exclusión.

La metodología es coherente con las dinámicas dialógicas que se están dando en la sociedad de la información, con las teorías de los autores más relevantes en ciencias sociales, y con las políticas de investigación, que privilegian la utilidad social de los resultados de las investigaciones.

 

Principios y valores básicos de la metodología

De principios y valores tenemos el respeto a la persona como sujeto histórico no acabado, sino en situación y proyección, la concepción del ser humano como agente y productor de cambios, transformaciones culturales, políticas, económicas y sociales. La comunicación como diálogo para la acción que permite el debate de ideas, el consenso y la toma de decisiones para acciones concretas en función del bien común, la realidad entendida como el mundo de la vida y el sistema como espacio de participación, solidaridad, cooperación, organización y producción cultural, la sensibilidad y el compromiso social como elemento ético primordial para el ejercicio ciudadano, la emancipación como proceso para subvertir el orden establecido que oprime y deshumaniza al hombre y mujer en situación histórica y la reflexión crítica y propositiva de la realidad para acción protagónica, corresponsable y revolucionaria de los sujetos históricos.

En consecuencia: a) Toda voz y toda mirada debe ser asumida como válida. No puede ser comparada con otro (subestimada o sobreevaluada) porque responde a un sujeto histórico único. b) Todo ciudadano y colectivo es elegible para que con su voz y mirada exprese su opinión y conocimientos sobre temas de interés colectivo. c) Los saberes populares se encuentran donde está la gente, donde conviven, participan e interactúan. d) La diversidad y riqueza de los saberes populares en un grupo de ciudadanos no puede estar capitalizada por manos inescrupulosas y sin sentido ético. e) Valorar y respetar al otro en sus saberes populares comienza con el valorar y respetar los saberes de sí mismo como constructo individual y social. f) Así como toda norma tiene su excepción, igual son las víctimas del sistema quienes mejor pueden con su voz y su mirada manifestar abiertamente, las deficiencias, los atropellos y las incoherencias de las instituciones, al no garantizar por igual los derechos y las oportunidades a partir de su condición social, de allí que su participación sea primordial. g) Importante es respetar los aportes desde la identidad femenina y masculina, debido a las necesidades, intereses y expectativas diferenciadas por ciclo de vida. Lo que comporta un enriquecimiento y complementariedad de voces y miradas desde el género.

 

Método, procedimientos, medios y técnicas

Es notorio observar que aquel refrán popular “de la palabra al hecho hay mucho trecho” es un indicativo proverbial que no se puede descartar en el proceso dialógico. Pues no se trata de la toma de conciencia crítica de la realidad sino de ser capaces de producir las posibles acciones y prácticas concretas, que los participantes, como actores sociopolíticos lo perciban y sientan realizable, posible de ejecutar.

Esto requiere de reflexión-acción-reflexión como método transformador y donde el ensayo-error resulta una condición sine qua non por tratarse de seres reales quienes con sus propias contradicciones (no siempre conscientes de ellas) las proyectan en los demás. El error, no es bien visto dentro del mundo social (político, académico y mediático) debido al riesgo y consecuencias que supone. Una equivocación es señalada, sancionada y castigada, no tanto por el defecto que supone sino por la intencionalidad que pudo haber existido ¿Cómo tratar el error para que sea fuente de aprendizaje y no causa de castigo? (Maturana, 2011). No obstante, aclarado este punto, el ensayo y error permite obtener saber popular propositivo y procedimental que con aciertos o desaciertos hace camino al andar con los riesgos que comporta y que desde los objetivos bien claros y definidos se evaluará si contribuyen a la emancipación y transformación. La capacidad de reflexión-acción permite producir prácticas propias y originales, a la vez que influye y modifica las estructuras sociales considerando la posibilidad de elaborar interpretaciones reflexivas y crear conocimiento.

Es así que la reflexión-acción-reflexión, el ensayo y error, desde una relación dialéctica permiten el encuentro de lo total y lo focal para producir transformación y resolución de problemas/temas de interés colectivo.

1.    El ensayo y error señala soluciones, la reflexión-acción-reflexión indica si la solución es emancipadora.

2.    El ensayo y error busca resolver algo, la reflexión-acción-reflexión lo comprende desde la totalidad a transformar.

3.    El ensayo y error busca una solución, la reflexión-acción-reflexión presenta alternativas y opciones a considerar entre las mejores y pertinentes.

4.    El ensayo y error asume los saberes del individuo, la reflexión-acción-reflexión promueve y asume los saberes colectivos.

5.    El ensayo y error, así como la reflexión-acción-reflexión requiere del dialogo, consenso y acción.

Como se puede observar la reflexión-acción-reflexión como método, al incorporar el ensayo y error asume la imperfectibilidad humana siempre y cuando se busque la perfectibilidad del sistema en el corto, mediano y largo plazo. No asumir la imperfectibilidad humana es pretender y convertir la acción dialógica en una panacea. Tarde o temprano se genera un proceso de desilusión y desencantamiento del método, precisamente porque se busca la eficacia y la eficiencia en los resultados con una óptica positivista, dejando de lado la diferencia en las características que tiene este método (reflexión-acción-reflexión) con el segundo: se trata de aprender haciendo.

La metodología dialógica se desarrolla en 5 procedimientos basados en las premisas anteriores:

·         La interacción basada en la acción comunicativa, permitiendo orientar y construir el diálogo hacia el entendimiento, sin la imposición de puntos de vista. En el diálogo que se genera a partir de la acción comunicativa no existe el desnivel metodológico entre persona investigadora y persona investigada. También se sensibiliza hacia los saberes populares quienes serán el objetivo a lograr dentro de un proceso dialógico para acciones emancipadoras.

·         Puesta en marcha de un proceso dialógico partiendo del diálogo y la acción comunicativa. Éstos son el germen de la transformación social. Se trata de encontrar un proceso dialógico que comprenda, además de las interpretaciones de las demás personas, aquellas que se dan entre las personas, obligando a buscar argumentos para refutar nuestra visión, reafirmarla o replantear la situación con argumentos de validez fundamentada.

·         Consenso y toma de decisiones para la acción que permite el acuerdo individual y colectivo.

·         La actitud transformadora que hace referencia al procedimiento que siguen quienes investigan para explicar un fenómeno, sistematizarlo y visibilizarlo.

·         La acción transformadora puesta en ejecución para ser monitoreada en el tiempo y evaluar si cumplió su fin último.

En su condición, el proceso metodológico comprende una serie de requerimientos en el desarrollo del proceso y los pasos que se siguen para alcanzar el objetivo propuesto:

·         Crear una sensibilidad al fenómeno comunicacional dentro de la experiencia propia y del entorno. Así como desarrollar las capacidades de observación de la realidad estudiada y de la escucha por parte de los actores sociopolíticos participantes y comprometidos con el objetivo investigador. Se hace necesario educar para ello, pues muchas veces nos limitamos a ver y oír, sin profundizar.

·         Partir de la acción dialógica que se produce en la calle, en la comunidad, en el trabajo, en las redes y espacios virtuales donde se dan discusiones que se circunscriben al tema u objetivo estudiado y enriquecen el debate. El espacio cotidiano y el virtual ofrecen la posibilidad de aprendizajes significativos que permiten sensibilizarnos y orientarnos en la forma como las personas conciben la realidad. Puede ser visto como un primer acercamiento al tema desde lo que opina la gente común, o sus percepciones ante un evento vinculado al objetivo investigado. Aunque no se trata de un juego al azar, cuando se está investigando surgen coincidencias que permiten a la gente hablar del tema sin necesariamente preguntársele. De allí la observación y la escucha como acciones vitales del investigador.

·         Promover una cultura del diálogo y debate, aceptando incluso el conflicto como un momento necesario para llegar al entendimiento y producir consensos.

·         Educar a través de talleres formativos y técnicas apropiadas para acompañar el proceso dialógico donde la coherencia del método y los objetivos a alcanzar estén muy claros.

·         Conocer y manejar las herramientas y técnicas a utilizar desde el sentido final de la metodología, puesto que su uso va a depender de lo que se busca y hay un cambio significativo en las actitudes evitando mecanizar el proceso.

El aparato instrumental de la metodología está conformado por las técnicas vinculadas para la recolección de información y obtención de los conocimientos, para la toma de decisiones y consensos, la actuación ciudadana en la práctica social y la trasformar el objeto de estudio.

El uso de los cuestionarios, las entrevistas, los registros orales, escritos, fotográficos y audiovisuales, debates, conversatorios, coloquios, grupos focales, las consultas, los estudios de percepciones, análisis críticos basados en estudio de escenarios, el estudio de bibliografía sobre el tema, pueden ser utilizados desde los diversos paradigmas de las ciencias sociales como el positivismo, hermenéutico, socio-critico y socio-construccionista, con el objetivo de obtener información para sus propios fines. Lo importante es que los investigadores y/o los participantes de la metodología dialógica se reconozcan en un proceso concienciador y emancipador de largo alcance. Pues se trata de colectivos y no la opinión de grupos que bien podrían denominarse élites, aspecto que cuestionaría los resultados, ya no como saberes populares dentro de una producción cultural especifica.

El flujo de saberes que concurren y se producen a partir del uso de estas técnicas debe ser sistematizado de modo tal que permita su construcción, validación y posterior visualización.

 

PARA EVALUAR LOS ELEMENTOS DE TU INVESTIGACIÓN DESDE EL IAPT

POR ALICE PEÑA MALDONADO

EL SIGUIENTE ESQUEMA TE PERMITE EVALUAR LOS ELEMENTOS CLAVES DE TU INVESTIGACIÓN:

EN PRIMER LUGAR TENEMOS EL SUJETO HISTÓRICO (1), EN SITUACIÓN Y PROYECCIÓN QUE ESTA VINCULADO CON EL OBJETO DE ESTUDIO (2) DE LA INVESTIGACIÓN

DESDE LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA TRANFORMADORA (IAPT) EL SUJETO ES EL QUE PARTICIPA ACTIVAMENTE O NO EL EL OBJETO DE ESTUDIO Y QUE DESEAMOS INVESTIGAR PARA LOS FINES DE CAMBIO Y TANSFORMACIÓN QUE SOLO SUCEDERÁ CON LA PARTICIPACIÓN ACTIVA DE LAS PERSONAS, DE LOS CIUDADANOS, DE LOS GRUPOS, DE LOS MOVIMIENTOS, DE LAS COMUNIDADES, ETC.

EN CUANTO A LA METODOLOGÍA (3):

SE TRATA DEL PARADIGMA ELEGIDO QUE SI ES DESDE EL IAPT SE TRATA DEL SOCIOCRITICO.  Y CUYOS PROCEDIMIENTOS Y TÉCNICAS VAN CON LA PARTICIPACIÓN, DIALOGO DE SABERES Y SISTEMATIZACION DE EXPERIENCIAS.

RESPECTO AL CONTEXTO:

ENCONTRAMOS EL ESPACIO SOCIO GEOGRÁFICO (4) ES DONDE SE VA A DAR LA INVESTIGACIÓN.

Y EL TIEMPO HISTÓRICO (5) ES EL LAPSO DONDE SE CONCIBE LA INVESTIGACIÓN.

COMO RESULTADOS DEL PROCESO INVESTIGADOR:

VEMOS LA ACCION O PRÁCTICA COMUNICACIONAL (6), SI NOS REFERIMOS AL PFG DE COMSO, DONDE SE DERIVA PRODUCTO FINAL QUE VA A PROPICIAR O COINTRIBUIR EN EL CAMBIO DEL INDIVIDUO Y LA TRANSFORMACIÓN DEL ENTORNO DADO, ES DECIR LOS FINES ULTIMOS(7)

 

 

 

 

EL DISEÑO DE LA INVESTIGACION CUALITATIVA

http://www.nureinvestigacion.es/FICHEROS_ADMINISTRADOR/F_METODOLOGICA/FMetodologica_26.pdf

FMetodologica_26

EL DISEÑO EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
Ana Belén Salamanca Castro (1), Cristina Martín-Crespo Blanco (1).
(1) Departamento de Investigación de FUDEN

Una concepción muy equívoca acerca del diseño de la metodología cualitativa es que
carece de una teoría o de una estructura. Sin embargo, resulta complicado definir cómo
se debe realizar un diseño de investigación cualitativa siguiendo simplemente unas reglas
metodológicas, ya que una programación exhaustiva podría anular la posibilidad de
acoger lo inesperado, por eso, aunque sí sea importante una preparación previa del
trabajo de campo, como se explicará a continuación, es necesario cierta flexibilidad para
permitir que el diseño se adapte al fenómeno que se está estudiando, pudiendo ser
necesario modificarlo una vez iniciada la investigación para obtener un conocimiento más
profundo del sujeto/objeto de estudio.
Por ejemplo, si estamos realizando un grupo de discusión para la recogida de datos de
una investigación determinada y en el desarrollo de ese grupo de discusión descubrimos
a una persona a la que sería interesante hacer una entrevista en profundidad (un
informador clave), aunque en principio no tuviéramos pensado realizar ninguna,
podríamos incluir, como método de recogida de datos de nuestro estudio, la entrevista
en profundidad.
Debido a esto, el diseño de la investigación cualitativa a menudo se denomina diseño
emergente, ya que “emerge” sobre la marcha. Esto quiere decir, que el diseño puede
cambiar según se va desarrollando la investigación, el investigador va tomando
decisiones en función de lo que ha descubierto, pero, tal como hicieron notar Lincoln y
Guba, esto no es resultado del descuido o la pereza del investigador, sino que más bien
refleja el deseo de que la investigación tenga como base la realidad y los puntos de vista
de los participantes, los cuales no se conocen ni comprenden al iniciar el estudio.
Como ya hemos apuntado anteriormente, el investigador cualitativo pretende conocer el
fenómeno que estudia en su entorno natural, siendo el propio investigador el principal
instrumento para la generación y recogida de datos, con los que interactúa. Por ello,
durante todo el proceso de investigación, el investigador cualitativo debe reflexionar
sobre sus propias creencias y conocimientos, y cómo éstos pueden influir en la manera
de concebir la realidad del sujeto/objeto de estudio, y consecuentemente, influir en la
propia investigación.
Este aspecto se tratará más profundamente en capítulos sucesivos, cuando se trate el
tema de la reflexividad del investigador.

DISEÑO EMERGENTE EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

EL DIÁLOGO DEL PARADIGMA ALTERNATIVO

Ensayo

REFLEXIONES SOBRE EL DISEÑO EMERGENTE EN LA FORMACIÓN Y ACTUALIZACIÓN EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

Por: Dr Efraín Márquez Pérez

Profesor Asociado UNESR-Los Teques

Profesor del Doctorado en Arte y Cultura Latinoamericana y del Caribe, Instituto Pedagógico de Caracas.

EL DISEÑO EMERGENTE EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

2007

REFLEXIONES SOBRE EL DISEÑO EMERGENTE EN LA FORMACIÓN Y ACTUALIZACIÓN EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

Por: Dr. Efraín Márquez Pérez

Profesor Asociado UNESR-Los Teques

Profesor del Doctorado en Arte y Cultura Latinoamericana y del Caribe, Instituto Pedagógico de Caracas.

eframarquez@hotmail.com

RESUMEN

La Formación Académica en Investigación Social es un proceso complejo que incide sobre el Saber-Hacer, el Saber-Obrar, el Saber-Pensar, y en la búsqueda de la relación del Saber con la Práctica. Pero no es ni ha sido homogénea porque es una construcción social, lo cual implica la presencia de diferentes propósitos, intereses e intencionalidades en la enseñanza de cómo investigar y por qué investigar. En este artículo se reflexiona  sobre el carácter intencional en la escogencia de los diseños de investigación, en los Programas de Formación en Investigación Social, destacando que no es una acción u estrategia neutra. En Venezuela estos propósitos divergentes se identifican por la selección que se haga del paradigma de investigación, lo cual ha determinado la coexistencia de dos diseños. Uno de carácter lineal, inflexible, que subestima la reflexividad del investigador, denominado cuantitativo. El otro, adaptado a las necesidades imprevistas durante la investigación, que concibe la realidad socioeducativa como una construcción social, asumiendo la incertidumbre y su carácter complejo, denominado emergente. En este trabajo se abordan los rasgos principales del diseño cualitativo, lo que permitirá explicar su carácter emergente. Nuestro propósito es el de presentar la naturaleza y los componentes de este diseño en el entendido que guardan relación con los aspectos ontológicos, epistemológicos y metodológicos que sustentan la investigación cualitativa, haciendo énfasis en la coherencia paradigmática, rompiendo así con la tendencia cuantitativista que obvia la discusión sobre los aspectos teóricos que subyacen en los diseños de investigación social. Se señala su especificidad en los estudios socioeducativos para abordar el “mundo de la vida”, la cotidianidad de los actores sociales en sus contextos particulares, rechazando la naturalización del mundo social por intermedio de la aplicación del método científico en las ciencias sociales. Se alude, asimismo, a las corrientes epistemológicas alternativas que proponen una nueva forma de estudiar los fenómenos sociales asumiendo los rasgos de la época actual, tales como, la incertidumbre, lo inacabado, el tiempo incierto y ambiguo que nos toca vivir. Con ello se opone a la pretensión de los diseños cuantitativos de controlar y predecir el rumbo de la dinámica social.

Palabras claves: Diseño emergente. Paradigmas de Investigación Social. Coherencia paradigmática.

Algunas Definiciones De Diseño De Investigación

De manera breve pasaré revista a importantes definiciones sobre diseño de investigación para posteriormente caracterizar el diseño de investigación emergente o diseño cualitativo.

Para Sautu (2000) el diseño de investigación está constituido por las etapas y procedimientos que contribuyen a llevar a cabo un estudio, señalando que “Las concepciones e ideas contenidas en un paradigma y los supuestos implícitos o explícitos constituyen el marco dentro del cual se construirá el/los objetivos de investigación y se llevará a cabo su diseño” (p.5). Afirma que de manera coherente, el aspecto práctico de la investigación “dependerá del paradigma, la teoría y la metodología  que (…) están vinculados entre sí, aunque no siempre dichos vínculos se establezcan de manera explícita”. (Ibidem).

En cuanto al concepto de diseño Valles (1997) acota que: “Diseñar significa, ante todo, tomar decisiones a lo largo de todo el proceso de investigación y sobre todas las fases o pasos que conlleva dicho proceso”. Luego advierte que al tratarse del diseño cualitativo el investigador tomará las decisiones de acuerdo como se va perfilando el objeto de estudio, algunas al principio otras irán surgiendo sobre la marcha… se trata de cuestiones que deben trabajarse y resolverse en cada circunstancia concreta de investigación”. Por lo tanto en la investigación cualitativa, concluye el autor: El diseño no se estampa mediante un molde o modelo que sirvió una vez, sino que se moldea cada vez a partir de criterios maestros generadores de respuestas”. (Pp.78-79).

Sandín (2003) nos  ofrece una definición de diseño cualitativo resaltando su carácter contextual, su adaptación a la realidad  investigada y a las contingencias propias de la investigación, así como, el protagonismo del investigador y su posicionamiento epistemológico, señalando que:

El diseño de una investigación cualitativa exige que el investigador se posicione y adopte una serie de decisiones no sólo durante la elaboración del proyecto de investigación y al inicio del proceso investigador, sino también durante y al finalizar el estudio. (Pp.138-139)

La misma autora afirma que: “Es por ello que la mayoría de autores coinciden en identificar el proceso de investigación cualitativa como emergente, flexible y no lineal”. (ibidem). Más adelante cita a Mason (1996) quien enfatiza la necesidad de que el investigador al elaborar el diseño de investigación cualitativa interrelacione los supuestos ontológicos, epistemológicos y metodológicos, sin olvidar las cuestiones relacionadas con la ética de la investigación.

Estas definiciones caracterizan el diseño de investigación cualitativo como emergente, distanciado de las propuestas cuantitativistas que hacen énfasis en las fases, pasos y etapas que deben ser desarrolladas en la investigación con un fuerte carácter lineal.

Diseño Lineal Versus Diseño Emergente

Para definir y resaltar la naturaleza del diseño de investigación cualitativo nos apoyaremos en las reflexiones que sobre el diseño emergente nos brindan los psicólogos venezolanos Esther Wiesenfeld (2001) y Euclides Sánchez (2000).

Dice nuestra autora que la planificación de la investigación bajo la concepción emergente “se hace para amplias contingencias, sin detallar cada aspecto y etapa”. Luego resalta que el carácter emergente de este diseño se sustenta en varias consideraciones epistemológicas, a saber:

a) Se asume una falta de conocimiento previo sobre las distintas realidades, de allí que la apertura del problema inicialmente formulado dificulta su focalización y planificación previa; b) el contexto particular del estudio determina en gran medida el desarrollo del mismo; c) lo que emerge está en función de la interacción entre el investigador y el fenómeno y es impredecible; d) los sistemas de valores interactúan de forma imprevisible para influir un producto”. (p.147).

En este mismo sentido, Euclides Sánchez (2000) resalta muy claramente la naturaleza emergente del diseño cualitativo comparándola con la naturaleza apriorística del diseño de la investigación cuantitativa.  Al respecto señala que, en este tipo de investigación denominada también tradicional, el diseño se desarrolla linealmente bajo un formato de investigación previamente establecido que prescribe procedimientos precisos, inalterables, donde:

Una vez formuladas las hipótesis, vinculadas lógicamente con el marco teórico construido, se deducen de ellas las variables del estudio, cuya definición operacional incide en la escogencia de la población y muestra en la que se desean observar las relaciones de tales variables. (p.104).

De lo anterior se deduce un aspecto a tener en cuenta en los Principios de la Formación de Investigadores en Educación.

Para la propuesta cuantitativista los aspectos teóricos y epistemológicos no son relevantes y pierden su importancia en el diseño de la investigación, con lo cual  dicha propuesta deviene meramente técnica con fuerte carácter pragmático,  lo que influye  para que el investigador artificialice el mundo social,  escogiendo aquellos métodos, técnicas y  procedimientos destinados a clasificar, tabular y analizar los datos, manipulando los escenarios naturales y con ello  restándole importancia al estudio de la dinámica de las acciones sociales, a sus contextos particulares y a las relaciones intersubjetivas.  Por otra parte, es de resaltar que en el diseño cuantitativo no se busca que el investigador interaccione con la realidad sometida a estudio, es decir, con los participantes y con el contexto. Esta postura conduce a que la calidad del estudio se centre en lo procedimental y en el punto de vista único del investigador; y bajo ninguna circunstancia en la relación dinámica de éste con los actores o participantes en el estudio.

Agrega Sánchez (2000):

Una estructuración previa del diseño, en consecuencia, tiene el riesgo de no ser consonante con las particularidades del fenómeno que van surgiendo, por lo que es necesario un plan de investigación que vaya constituyéndose a la medida de las especificidades que se construyen del objeto. (ibidem).

Estas importantísimas reflexiones de ambos autores nos revelan claramente que el desfase que ellos resaltan entre el diseño cuantitativo y la realidad social, no queda reducida al aspecto metodológico sino que alude directamente a la coherencia paradigmática. Es decir, al hecho cierto que el investigador al momento de elaborar el diseño de su investigación incorpora los supuestos ontológicos y epistemológicos del paradigma asumido por él, los cuales subyacen en sus decisiones metodológicas.

De mi parte diré que es a partir de esta aproximación conceptual que podemos definir el diseño de investigación cualitativo como una construcción social. Asimismo, su naturaleza emergente hace posible afirmar que la investigación socioeducativa sustentada en este diseño logrará alcanzar la legitimidad social en lo real social, porque este diseño guarda una justa relación con la realidad investigada, donde lo particularmente humano se impone y no la pretensión positivista y estructuralfuncionalista de reducir la dinámica social a controles artificiales. Lo anterior se corresponde con la necesaria coherencia entre las decisiones metodológicas del investigador con las consideraciones teóricas de la perspectiva epistemológica, que éste haya seleccionado.

Premisas Teóricas y Epistemológicas Básicas Del Diseño Emergente

El planteamiento teórico básico y el punto de partida del diseño emergente en investigación educativa, tiene como punto de partida la premisa epistemológica de que la investigación social y la investigación educativa en particular,  aborden las acciones,  eventos, acontecimientos, creencias, valores, significados, sentidos, experiencias,  desde la perspectiva de la gente que está siendo estudiada y que al investigador le corresponde darle sentido a esa producción subjetiva a partir de su reflexividad, siempre en estrecho contacto con los actores sociales.

De allí que este diseño asume y hace suya la postura de los paradigmas cualitativos socioconstruccionista y sociocrítico (Guba 1991), que conciben ontológicamente la  realidad a investigar como una construcción social diversa, versionada de manera múltiple, tanto por los hombres directamente involucrados en su contexto como por los investigadores que se dediquen a estudiarla. En este orden de ideas, el diseño emergente asume, asimismo, que esta realidad compleja es relativamente desconocida para el investigador, por lo tanto, este diseño rechaza las posiciones metodológicas elaboradas a priori que conciben el proceso de investigación social de manera lineal, más preocupadas por los procedimientos técnicos que por la diversidad y complejidad de la realidad a investigar.

Es de señalar que, al tomar la perspectiva del “otro” implica a su vez que este Diseño de Investigación cualitativa tome en cuenta, por una parte, la existencia de múltiples versiones, de diferentes puntos de vista, de diversas visiones de la realidad a investigar (ontología relativista), y; por otra parte, los contenidos teóricos de los autores que han investigado sobre el tema en cuestión.

El Diseño de Investigación Cualitativa o diseño emergente, sostiene la irreductibilidad de los fenómenos sociales a cualquier fenómeno natural. Es por ello que rechaza la experimentación en las ciencias sociales ya que la considera un procedimiento para formular reglas o normas nomotéticas, predecir y establecer relaciones causales, para cumplir con la finalidad de las ciencias naturales sustentadas en el método científico.

Desde el punto de vista epistemológico, este diseño aborda la producción de conocimiento desde una perspectiva interaccionista. Define a los entrevistados y al investigador como actores sociales.  Es decir, como seres individuales y colectivos que actúan en condiciones históricas determinadas. Asume que el ser humano es el único dotado de reflexividad y como tal es un hermeneuta capaz de producir significados sobre sus acciones y sobre las acciones de los otros y que esos significados orientan sus experiencias, sus saberes, sus adhesiones y rechazos y dialécticamente sus acciones inciden sobre él y sobre la sociedad. Además, construye su mundo a través de relaciones intersubjetivas que expresa a través del lenguaje y de la producción simbólica. Es por ello que para este diseño la producción del conocimiento se inscribe en relaciones sociales donde la subjetividad y la intersubjetividad revisten una gran importancia.

En síntesis, es a partir de esta sustentación teórica y epistemológica que para el diseño emergente el ser humano es considerado como actor social pues es interpretado como ser activo, histórico y cultural. Involucrado en relaciones sociales concretas (familiares, profesionales, económicas, culturales, políticas, comunitarias, etc). Y no como lo concibe el positivismo en su versión conductista que: “Al limitarse a describir la conducta manifiesta (que ve siempre como una simple respuesta a un estímulo) este enfoque sustituiría a la realidad social por un mundo ficticio compuesto por figurines que carecen de orientaciones y motivos propios”. (De Venanzi, 199). De manera absolutamente diferente, en la elaboración de este diseño se tiene la convicción de que los hombres elaboran estrategias personales y colectivas relacionadas,  por ejemplo, con  la existencia social, con las creencias, con las identidades, elaborando activamente y dentro de relaciones intersubjetivas significados y sentidos de la vida cultural, económica, educativa, que viven y han vivido en espacios y tiempos determinados, ya sea  para afirmar, cuestionar o para  recrear su propia existencia, dentro de contextos sociales particulares. Asimismo, despliegan acciones sociales para vencer las incertidumbres, en especial en esta época postmoderna.

Estas características del diseño emergente tienen especial importancia en la crisis actual de la investigación social ya que la vigencia del actor social en la actualidad es negada por ciertas afirmaciones catastróficas que aseguran que se está produciendo la pérdida de la capacidad de los grupos humanos para organizarse y buscar la transformación de sus condiciones de vida frente a la homogeneización de la vida social que busca implantar la mundialización. Alain Touraine (1998), desmiente estas afirmaciones cuando expresa que la acción individual y colectiva de los grupos humanos es siempre un intento provisorio por mantener la permanencia social. Al respecto dice que la creciente globalización de la economía y en particular el rápido desarrollo de los flujos financieros internacionales han creado una situación inestable que hace surgir de manera todavía muy difusa pero constante el apego por lo local, por lo específico, sin obviar los escenarios mundiales, pero aclara que en la medida que los cambios económicos, financieros y comunicacionales se globalizan en la misma medida “se distancian también los dos componentes de la modernidad: la actividad técnico-económica y la conciencia de sí. Ello, dice el autor, tiene influencia en la construcción de subjetividades y en las concepciones del espacio y el tiempo, y destaca que:

Al mismo tiempo nuestra identidad se funda cada vez menos sobre lo que hacemos y cada vez más sobre lo que somos, sobre nuestras necesidades, que encuentran expresión en el consumo de mercaderías, pero también y en mayor medida, en la relación con nosotros mismos, en las relaciones interpersonales, en grupos de elección o en la comunidad de pertenencia, si queremos considerar por separado los cuatro ámbitos más importantes. (pp. 49-50).

En cuanto al aspecto histórico-social, el contexto es de suma importancia para el diseño emergente ya que estima que “la experiencia humana se perfila y tiene lugar en contextos particulares, de manera que los acontecimientos y fenómenos no pueden ser comprendidos adecuadamente si son separados de ellos”. (Sandín, 2003:125). Este carácter histórico es incorporado en el diseño emergente logrando con ello legitimar en lo social las investigaciones realizadas en condiciones reales sin la intervención y manipulación experimental. Es lo que explica que teóricamente  este diseño oriente a los investigadores a  construir,  con la ayuda de las diferentes versiones sobre la realidad que  estudian,  los contextos, escenarios o espacios  de investigación, ya que en la investigación cualitativa los contextos no quedan reducidos a la descripción de plantas físicas y/o infraestructuras, o delimitados por índices cuantitativos de población, por el contrario  “Los contextos de investigación son naturales y no son construidos ni modificados. El investigador cualitativo focaliza su atención en ambientes naturales. Busca respuesta a sus cuestiones en el mundo real”. (Ibidem: 125).

La investigación cualitativa y su diseño de investigación emergente se orientan hacia lo actual sin obviar el pasado. Hacia lo que Cronbach (1975) citado en Ibáñez (2001: 120), estima es la labor fundamental de la investigación social y del investigador en ciencias sociales:

La tarea especial del científico social en cada generación es apresar los efectos contemporáneos. Más allá de esto, comparte con el humanista y el artista el esfuerzo en ganar comprensión en las relaciones contemporáneas y adecuar el punto de vista cultural sobre el hombre con las relaciones presentes. Conocer al hombre tal como es no es una aspiración despreciable.

Acá se aprecia el carácter idiográfico de la investigación cualitativa incorporada en el diseño emergente. Dice Sánchez (2000) que la investigación cualitativa es idiográfica porque considera que las acciones de los hombres se construyen y por lo tanto pertenecen a un contexto determinado en un tiempo asimismo determinado “en vista de lo cual su entendimiento debe hacerse estudiándolas con profundidad, verticalmente y no examinándolas horizontalmente, buscando la frecuencia con que se repiten en uno o varios conjuntos poblacionales”. (p.103).

El diseño cualitativo acoge estos planteamientos y delinea sus estrategias en este sentido, que por supuesto se alejan de la pretensión cuantitativa de generalizar los resultados haciendo caso omiso de las especificidades.

En atención a lo anteriormente planteado se infiere que la dimensión metodológica en toda investigación debe responder de manera coherente a los supuestos teóricos de las dimensiones ontológicas y epistemológicas que estructuran el paradigma seleccionado por el investigador. Es éste el planteamiento central en cuanto a la coherencia paradigmática que debe estar presente al momento de la elaboración del diseño de investigación, sea éste de tipo cualitativo o cuantitativo. Sin embargo, la discusión en los círculos académicos y de investigación se ha centrado en las diferencias entre los rasgos cuantitativos y cualitativos, lo cual además de alejar a muchos investigadores de la discusión crítica ha conducido a la divulgación de definiciones por demás superficiales sobre la naturaleza de la investigación cualitativa.

Refiriéndose a este tipo de definiciones superficiales Ruíz e Ispizua (1989), acotan que: “De forma bastante simplista suele identificarse la metodología cualitativa con el uso de las palabras, las descripciones, las viñetas y los relatos, en contraposición al uso de los números, las tablas, los tests de significación y los modelos estadísticos”. (p.19). En otros casos se identifica como cualitativo a las investigaciones que obtengan la información requerida sin el uso de instrumentos estandarizados como los sondeos de masas o los experimentos de laboratorio. Y a todo aquel diseño que no presente “variables discretas, formule cuestiones abiertas poco estructuradas y trabaje con hipótesis poco elaboradas operacionalmente”. (Ibidem). Apuntan que quizás la razón de estas superficialidades obedece a que:

Paradójicamente uno de los motivos del descrédito de la metodología cualitativa es el desconocimiento de su operatividad cotidiana (…) Lo que se echa de menos son testimonios fehacientes de trabajos de investigación en los que se detalle el aparato metodológico o las descripciones de las técnicas cualitativas acompañadas de comprobaciones empíricas concretas. (p17).

Es por ello que en la elaboración del diseño de investigación cualitativo se le exige al investigador que describa ampliamente el método y la técnica seleccionada; el por qué de su elección y el propósito que persigue; y lo más importante, que señale la congruencia de la técnica con el método utilizado y con la base teórico-epistemológica que orienta la investigación. Este es un señalamiento importante porque es conocido que los investigadores que se apoyan en el paradigma estructural-funcionalista haciendo caso omiso del rigor científico, han propuesto la combinación de métodos, técnicas y procedimientos en el proceso de investigación, obedeciendo a cuestiones puramente pragmáticas soslayando la discusión sobre el método y sus relaciones con las dimensiones ontológica y epistemológica. Esta ligereza tiene como fundamento la creencia que la selección de las metodologías utilizadas en una investigación obedece a decisiones neutras. Un ejemplo de esta desviación o incongruencia metodológica se aprecia en el desarrollo de investigaciones denominadas “cualicuantitativas” o “cuanticualitativas”.

La combinación de métodos y técnicas cualitativas y cuantitativas en una investigación socioeducativa, parte de la idea que considera que los métodos y técnicas cualitativas son insuficientes para el estudio de lo social. Debido a esta creencia se le asigna arbitrariamente a las metodologías cualitativas una función exploratoria, quedando su función reducida sólo a lo que se conoce como “acercamiento inicial al aspecto empírico del objeto de estudio”. Atribuyéndole de hecho una importancia menor frente a las metodologías de corte cuantitativo, lo que ha provocado el surgimiento de críticas al respecto, tal y como lo señalan y Ruíz e Ispizua (1989):

En no pocos casos también se concibe a los métodos cualitativos como un recurso de primer nivel de acercamiento a la realidad para, en un segundo nivel, llevar a cabo una verdadera investigación con rigor y profundidad metodológicos. Se identifica la técnica cualitativa como una investigación en contexto de descubrimiento que sirve de puente para la verdadera investigación, en contexto de comprobación rigurosa y precisa.

Esta es la evidencia de las pretensiones de los investigadores que se sustentan en los paradigmas cuantitativos (positivista, neopositivista, estructuralfuncionalista, neosistémico), de querer subsumir la investigación cualitativa en la investigaciones cuantitativas y legitimar esta acción a través de contenidos académicos que ocultan que subyace un planteamiento ontológico y epistemológico en esta propuesta de combinar métodos, técnicas y procedimientos de investigación, lo cual obedece a que éste paradigma busca reducir la complejidad de la realidad social, fraccionándola en aspectos, para abordarla a través de la formulación de hipótesis, variables e indicadores previamente establecidos. Cosificándola para luego medirla, cuantificarla y generalizarla. Porque no se trata sólo de procedimientos técnicos, sino que es ésta la coherencia que el enfoque cuantitativo establece entre la metodología y las dimensiones ontológica y epistemológica, ya que concibe la realidad socioeducativa y por extensión a su objeto de estudio como una realidad objetiva.

El diseño emergente utiliza diversas técnicas cualitativas de investigación social, sustentándolas en reflexiones teóricas. En primer término, para la investigación cualitativa son más importantes los tópicos a abordar que la representatividad estadística, lo que orienta al investigador a darle importancia al diálogo interactivo y a la observación del contexto al momento de seleccionar el/los informantes o participante/s de la investigación. En segundo término, la investigación cualitativa intenta aproximarse a lo real social y pretende darle cabida en el estudio al dinamismo de las construcciones sociales que los hombres individual y colectivamente construyen en su mundo de vida, por lo tanto el objetivo no es reducir la complejidad de lo social o de la realidad que se investiga, dividiéndola en variables, sino que al contrario, propone aumentar su complejidad incluyéndola en un contexto. En tercer término, los métodos y las técnicas cualitativas deben responder a lo anterior, lo que implica para el investigador cualitativo adoptar una actitud de apertura a las diferentes versiones que de esa realidad construyen los actores sociales, para de esta manera superar la focalización que postula la investigación cuantitativa.

Características Del Diseño Emergente

Las siguientes características del diseño emergente sustentado en el paradigma del construccionismo social, guardan mucha semejanza con los principios generales de la Investigación Cualitativa.

Es flexible, no lineal. El diseño se va construyendo, permanece abierto o flexible a cambios y redefiniciones que pueden ser de la misma situación problemática abordada, o de la definición del problema de investigación, o de la metodología y estrategias y procedimientos de investigación para abordar el estudio.

Es contextualizado, idiográfico e histórico. Toma en cuenta el mundo real, en ambientes naturales no construidos, ni modificados, de manera que los acontecimientos, eventos, donde se despliegan las acciones humanas, las vivencias, es decir, lo vivido tienen lugar en espacios y en tiempos determinados.

Tiene un carácter   interpretativo y comprensivo. La metodología utilizada orienta sus técnicas y procedimientos técnicos con el propósito de que las personas estudiadas hablen por sí mismas, para a través de la descripción, la interpretación, y la comprensión en profundidad, conocer la experiencia particular y colectiva, los significados que elaboran y la visión de la realidad social que poseen.

Es holístico. Busca la comprensión de la situación socioeducativa, eventos, acontecimientos, acciones sociales, procesos, significados, sentidos, en su totalidad.

Reivindica al actor social. Potencia a los actores sociales resaltando el protagonismo de las voces de los principales protagonistas de los fenómenos socioeducativos que se abordan.

Posee un carácter reflexivo. Presta especial atención al investigador, quien es considerado hermeneuta, por lo tanto, capaz de darle un sentido a la realidad que  investiga incorporando su subjetividad, sus supuestos teóricos y su contexto personal, que modulan su actuación y su relación con los participantes y la comunidad donde desarrolla su estudio. El diseño cualitativo asume el carácter reflexivo de la investigación social, que vale decir que el investigador forma parte de la realidad que estudia.

A Manera De Conclusión

En este ensayo tomamos como premisa que la formación en investigación y toda manera de enseñar a investigar está fundamentada en aspectos teóricos los cuales sustentan los enfoques paradigmáticos, cuyas visiones teórico-metodológicas no coincidentes son notorias.  De allí que, se ha señalado que la formación de investigadores en educación requiere profundizar sobre la complejidad y pluralidad de las diversas perspectivas epistemológicas que subyacen en la elaboración de diseños de investigación educativa,  reafirmándose la idea de  que es necesario introducir y remarcar las controversias metodológicas para contrarrestar el peso de la investigación tradicional  que impide dialogar sobre el desarrollo de otros procesos de investigación más cercanos a la postmodernidad -caracterizada por la incertidumbre, el desorden, el azar-. Cuestión clave para aproximarse al examen crítico sobre los supuestos teóricos, no siempre explícitos, presentes en la orientación de investigaciones socioeducativas y que por su importancia actualizarán los contenidos en la Formación y Capacitación del alumnado y en los Programas de reciclaje para investigadores y docentes. Nos referimos a contenidos que aborden entre otras, a cuestiones tales como, la naturaleza de las perspectivas epistemológicas, el debate sobre la importancia de la subjetividad como fuente de producción de conocimientos, las relaciones intersubjetivas en la construcción y reconstrucción de procesos socioeducativos, las maneras de concebir la investigación educativa, su objeto de conocimiento, sus formas de indagación; y lo más importante, discutir sobre cómo una determinada formación en investigación nos socializa y nos conduce a construir determinados objetos de estudio dirigidos o a la predicción y control, o a la transformación y cambio, o a la comprensión y la interpretación,  de los fenómenos educativos. Los propósitos de este trabajo están

Se impone pues, incorporar este debate en la formación y enseñanza en investigación educativa, a fin de avanzar en el logro de una formación más orientada a los aspectos humanos. Acompañada de una enseñanza orientada al aprendizaje creativo,  que aborde los fenómenos socioeducativos en su justa dimensión y los visualice como una construcción social, construida por actores sociales en relaciones intersubjetivas,  o en otros términos, a no dejar de lado en la enseñanza de la investigación educativa el debate crítico que profundice en los fundamentos teóricos-epistemológicos que sustentan la escogencia tanto del método como de las técnicas y procedimientos para desarrollar los procesos investigativos.

Estos fundamentos teórico-epistemológicos son los soportes que le permiten al diseño de investigación cualitativa emergente concebir a los participantes (informantes), como seres capaces de entender, reflexionar y explicar el mundo social donde viven y desarrollan sus actividades. Y no como población, o como agregado de individuos, o como una cantidad extraída de muestreos estadísticos sean éstos probabilísticas o intencionales.

Referencias consultadas

De Venanzi, A. (1990). La sociología de las profesiones y la sociología como profesión: Un estudio del papel ocupacional del sociólogo en la administración pública nacional. Caracas: UCV. Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico.

Guba, E. G. (1991). The alternative paradigm dialog. In The Paradigm Dialog. Newbury Park, California: SAGE. Traducción:    prof. A María Castro de Núñez

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Sandín, M. (2003). Investigación Cualitativa en Educación. Fundamentos y tradiciones. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana de España.

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Ruiz J, e Ispizua M. (1989) La Descodificación de la Vida Cotidiana. Métodos de Investigación cualitativa. Bilbao: Publicaciones de la Universidad de Deusto.

Touraine, A. (1998). ¿Podemos vivir juntos ?La discusión pendiente: El destino del hombre en la aldea global. Argentina: Fondo de Cultura Económica.

Valles, M. (1997). Técnicas cualitativas de investigación social.  Reflexión metodológica y práctica profesional. Madrid: Editorial Síntesis, S.A.

Wiesenfeld, E. (2001). La autoconstrucción. Un estudio psicosocial del significado de la vivienda. Caracas: UCV, Facultad de Humanidades y Educación, Comisión de Estudios para Graduados.