PROYECTO COMUNITARIO

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ESTUDIO DE LAS COMUNIDADES

Categorías

Acción AntiDialógica Acción Dialógica AGENCIAS DE NOTICIAS aprendizajes significativos ARBOL DE PROBLEMAS Y OBJETIVOS AUDIOVISUAL CATEGORIAS DE LA COMUNIDAD COLECTIVOS DE INVESTIGACIÓN COMPLEJIDAD COMUNITARIA COMUNICACION COMUNICACION COMUNITARIA COMUNICACION INSTITUCIONAL COMUNICACION ORGANIZACIONAL COMUNICACIÓN ALTERNATIVA COMUNICACIÓN ASAMBLEARIA COMUNICACIÓN COLECTIVA COMUNICACIÓN HUMANISTA COMUNICACIÓN INTERNACIONAL COMUNICACIÓN VIRTUAL COMUNICADOR POPULAR COMUNIDAD Conversatorios CRBV 1999 desarrollo comunitario DESDE ABAJO diagnóstico participativo Dialogo EDUCACION DE MEDIOS epistemología y teoria de la comunicación ESTRUCTURAS DOMINANTES ESTUDIO DE ESCENARIOS Fernando Abad Filosofía de la Comunicación FORMACION DE EQUIPOS DE TRABAJO GRUPOS FOCALES GUION PARA LA CONCIENCIACIÓN IAP INVESTIGACION ACCIÓN INCERTIDUMBRE COMUNITARIA INFORMACIÓN INTERNACIONAL Informe Mac Bride INTEGRACION DE SABERES investigacion cualitativa Investigador Investigador comunicador Investigador Social KAPLUN mapas mentales marco jurídico de la Comunicación e Información MATRIZ FODA MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL METODOLOGIA COMUNITARIA Metodología Dialógica Paradigmas de investigación social PARTICIPACIÓN Participación ciudadana PAULO FREIRE PDES del Estado Venezolano Pensamiento emancipador Perfil Profesional del Comunicador Popular PERIODICOS COMUNITARIOS PERIODISMO COMUNITARIO PODER COMUNAL PODER POPULAR Poder y Solidaridad desde la comunicación Problematización PROTAGONISMO CIUDADANO RADIO COMUNITARIA Reflexión Acción SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS Sistematización SOPORTE RADIAL t TECNICAS CONVERSACIONALES técnicas de investigación ¿QUE ES PROYECTO?

 

AUTO AYUDA

  1. 1.        ESTUDIE LA SIGUIENTE GUÍA PARA LA DISCUSIÓN GRUPAL QUE SE ENCUENTRA AL FINAL DE ESTE ESQUEMA DE TRABAJO LUEGO REVISE LA SINTESIS QUE SE ELABORO PARA LA DISCUSIÓN GRUPAL.
  2. 2.        LUEGO DE LA DISCUSIÓN GRUPAL ELABORE UN ARTICULO REFLEXIVO SOBRE LA COMUNIDAD DONDE PERTENECE PERO DESDE LAS CATEGORÍAS ESTUDIADAS

 

QUE ES LA COMUNIDAD?

LA COMUNIDAD ES UN GRUPO DE PERSONAS QUE VIVEN EN UN ÁREA  GEOGRÁFICA ESPECIFICA Y CUYOS MIEMBROS COMPARTEN ACTIVIDADES E  INTERESES COMUNES, DONDE PUEDEN O NO COOPERAR FORMAL E  INFORMALMENTE PARA LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS COLECTIVOS

CARACTERÍSTICAS

 

SOCIAL:

  1. ES UN GRUPO DE PERSONAS, NO ES UN AGREGADO SOCIAL,  CON UN DETERMINADO GRADO DE INTERACCIÓN SOCIAL
  2. CONJUNTO DE INTERACCIONES Y VÍNCULOS SOCIALES  DONDE SE DAN INFLUENCIAS MUTUAS

SOCIOSICOLOGICO

  1. COMPARTIR INTERESES, SENTIMIENTOS, CREENCIAS, ACTITUDES
  2. FACTORES SUBJETIVOS COMO INTERACCIÓN, COOPERACIÓN Y  AYUDA MUTUA

GEOGRÁFICO TERRITORIAL

  1. COMPARTE ÁREA GEOGRÁFICA O AMBIENTAL Y DONDE  TRANSCURRE SU HISTORIA
  2. RESIDIR EN UN TERRITORIO ESPECIFICO

DE DIRECCIÓN

  1. EXISTENCIA DE LIDERES POPULARES ABOCADOS A LOS TEMAS Y  PROBLEMAS DE LA COMUNIDAD
  2. POSEER UN DETERMINADO GRADO DE ORGANIZACIÓN

CATEGORÍAS  RELACIONADAS  CON LA COMUNIDAD

A. LA COMUNIDAD COMO SUJETO Y COMO PERSONALIDAD

B. INDICADORES DE DESARROLLO

MODO Y CALIDAD DE VIDA à  BIOLÓGICA, SICOLÓGICA, COMUNITARIO Y SOCIAL

NIVEL DE VIDA à  HUMANO POR CICLO DE VIDA à INFANCIA, JUVENTUD, ADULTEZ Y ANCIANIDAD

C. AGENDA O ASUNTOS DE  LA COMUNIDAD

TEMAS

  1. SALUD Y ALIMENTACIÓN à PROBLEMA: ENFERMEDADES
  2. EDUCACIÓN à PROBLEMA: DESERCIÓN ESCOLAR, ANALFABETISMO
  3. ECONOMÍA SOCIAL Y  SOLIDARIA à PROBLEMA: DESEMPLEO
  4. AMBIENTE Y ECOLOGÍA à PROBLEMA: CONTAMINACIÓN, BASURA
  5. DEPORTE Y RECREACIÓN à PROBLEMA: OCIO, DROGAS
  6. SERVICIOS BÁSICOS E  INFRAESTRUCTURA à AGUA POTABLE, LUZ ELÉCTRICA, GAS, ASEO URBANO
  7. TRANSPORTE Y VIALIDAD à PROBLEMA: DETERIORO DE  CALLES
  8. CULTURA à PROBLEMA: DESINTEGRACIÓN, APATÍA
  9. SEGURIDAD Y ORDEN PÚBLICO à PROBLEMA: DELINCUENCIA
  10. ENTIDADES PUBLICAS Y PRIVADAS
  11. LIDERAZGO O ACTORES  COMUNITARIOS à ORGANIZACIONES  COMUNITARIAS Y COMUNICACIÓN COMUNITARIA

PROCESOS DE LA COMUNIDAD

A. COMUNICACIÓN  PARTICIPATIVA à DIALÓGICA

  1. INFORMACIÓN
  2. ENCUENTRO
  3. CONOCIMIENTO
  4. SINERGIA
  5. CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN
    1. DEL SER HUMANO
    2. DEL ENTORNO
    3. COMPROMISO à ACCIÓN

B. DESARROLLO  COMUNITARIO

COMO PROCESO

  • PRECONDICIÓN: SENTIDO DE  IDENTIDAD
  • PROCESO DESTINADO A CREAR LAS CONDICIONES  DE PROGRESO ECONÓMICO Y SOCIAL PARA TODA  LA COMUNIDAD, CON LA PARTICIPACIÓN ACTIVA DE  SUS MIEMBROS EN EL MEJORAMIENTO DE SU  NIVEL DE VIDA Y EN DEPENDENCIA DE SU PROPIA  INICIATIVA
  • DESARROLLO ENDÓGENO: DESDE DENTRO Y DESDE LAS BASES

INDICADORES DE DESARROLLO COMUNITARIO.

  • PARTICIPACIÓN DE LOS HABITANTES EN LOS  ESFUERZOS POR MEJORAR SU NIVEL DE  VIDA, EN DEPENDENCIA DE SUS IDEAS,  INICIATIVAS Y PROPOSITOS
  • PRESTACIÓN DE SERVICIOS, TANTO TÉCNICOS  COMO DE OTRA ÍNDOLE, DE MANERA QUE SE  ESTIMULEN LA INICIATIVA, LA AUTOAYUDA Y LA  COLABORACIÓN MUTUA, CON VISTA A HACERLOS  MAS EFICACES

NIVEL DE DESARROLLO COMUNITARIO

  • ACCIÓN SOBRE LAS CONDICIONES  MATERIALES / DESARROLLO MATERIAL
  • ACCIÓN SOBRE LA CONDICIONES ESPIRITUALES: SUS  CUALIDADES COMO SUJETO SOCIAL, ES DECIR LAS  POSIBILIDADES DE EJERCER UNA ACCIÓN CONJUNTA,  ORGANIZADA, CONSCIENTE Y TRANSFORMADORA SOBRE SU  PROPIO DESARROLLO

C. ACCIÓN COMUNITARIA

SU ESTRUCTURA

  • ESTRUCTURA FORMAL O INFORMAL
  • CALIDAD Y FUNCIONAMIENTO
  • ACEPTACIÓN, COMUNICACIÓN Y  COLABORACIÓN

CARACTERÍSTICAS  DE SUS  MIEMBROS

  • CUALIDADES INDIVIDUALES PARA LA  ACCIÓN
  • CUALIDADES  PARA LA  INTERACCIÓN
    • SENTIDO DE PERTENENCIA
    • NECESIDADES E INTERESES
    • OTROS FACTORES
    • OBSTÁCULOS  PARA ACCIÓN  MUTUA
      • INCOMPATIBILIDAD SICOLÓGICA
      • PERCEPCIONES DIVERSAS  SOBRE UN TEMA
      • NO EXISTE UNA VISIÓN COMÚN
      • AUNQUE LA VISIÓN PUEDE SER  COMÚN EL MODO DE SOLUCIÓN  NO SE COMPARTE

SUS RELACIONES EXTERNAS

INTERACCIÓN O ACCIÓN SOCIAL

MATERIAL DE APOYO

ESTUDIO DE LAS COMUNIDADES de Héctor Arias Herrero
El origen de las comunidades es tan antiguo como el hombre mismo, e incluso más, si tenemos
en cuenta las comunidades de animales, algunas tan organizadas y que funcionan a la perfección,
como la de las abejas, y otras más cercanas a nuestros antepasados, como las manadas de monos.
El hombre surge precisamente, gracias a esa vida en común, que facilita el desarrollo de la
actividad conjunta para la satisfacción de las necesidades, en la cual se crean las condiciones para
que aparezcan las primeras formas de trabajo y de comunicación humana, que como señalara
Engels, fueron las que le dieron origen al hombre: «Primero el trabajo, luego y con él la palabra articulada,
fueron los dos estímulos principales bajo cuya influencia el cerebro del mono se fue
transformando gradualmente en cerebro humano».1
El vínculo comunidad-desarrollo humano es tan fuerte, que a medida que se daban pasos
en la formación del hombre, se iba desarrollando también la vida en común. En este sentido
Engels escribió: «El desarrollo del trabajo, al multiplicar los casos de ayuda mutua y de actividad
conjunta, y al mostrar así las ventajas de esta actividad conjunta para cada individuo, tenía que
contribuir forzosamente a agrupar aún más a los miembros de la sociedad».2
Puede decirse entonces que el vínculo comunidad-desarrollo humano tiene un carácter gen
ético. Sin embargo, las relaciones del hombre con la comunidad no se han mantenido estables a
lo largo de la historia de la humanidad, ni desde el punto de vista popular –del hombre mismo–,
ni político, ni científico, aunque estos elementos se encuentran estrechamente vinculados.
La relación hombre-comunidad ha tenido sus etapas. Sin pretender una periodización rigurosa,
en nuestra opinión vienen desde la comunidad primitiva, donde todo ocurría, se trataba y
se resolvía a nivel de comunidad; luego pasó por una fase de desinterés por las comunidades, que
se produjo fundamentalmente con el desarrollo del estado y de las naciones; esto tendió a disolver
las comunidades en el todo, contribuyendo a la eliminación de costumbres, religiones, mitos,
tradiciones, lenguas y dialectos, con la imposición de un idioma oficial, una educación estatal,
etc., lo cual tuvo su fase más aguda en la conquista de América, donde fueron destruidas la inmensa
mayoría de las comunidades de nuestros países y de África; ello implicó una serie de pérdidas
irreparables.
Hasta hace muy poco, continuó esta tendencia con predominio del estado, disolviendo las
pequeñas comunidades en la nación, e incluso en estados multinacionales y multiétnicos.
El lugar de la comunidad en la vida del hombre está muy ligado al desarrollo de las fuerzas
productivas y las relaciones de producción, y se manifiesta especialmente en las formas de propiedad.
La propiedad comunitaria o territorial, predominante en los primeros estadios del desarrollo
humano, fue desapareciendo a medida que se consolidaba la propiedad privada. En este sentido
Marx señaló: La segunda forma (de propiedad) está representada por la antigua forma de propiedad comunal y
estatal, que brota como resultado de la fusión de diversas tribus para formar una ciudad, mediante
acuerdo voluntario o por conquista, y en la que sigue existiendo la esclavitud. Junto a la propiedad
comunal, va desarrollándose ya la propiedad privada mobiliaria, y más tarde la
inmobiliaria, pero como forma anormal, supeditada a aquella. Los ciudadanos del estado, sólo en
cuanto a comunidad, pueden ejercer su poder sobre los esclavos que trabajan para ellos, lo que
ya de por sí los vincula a la forma de la propiedad comunal. Es la propiedad privada comunal de
los ciudadanos activos del estado, la que los obliga con respecto a los esclavos a permanecer unidos
en este tipo natural de asociación. Esto explica por qué toda la estructura de la sociedad
asentada sobre estas bases, y con ella el poder del pueblo, decaen a medida que va desarrollándose
la propiedad privada inmobiliaria.3
En la actualidad, la relación hombre-comunidad se encuentra nuevamente en una fase
reconstructiva, de interacción y acercamiento positivo, que se manifiesta hasta ahora en tres
niveles:
El nivel sociocultural. Aparentemente, la tendencia universal que se viene manifestando en
los últimos años, de rechazo a lo artificial, lo sofisticado y prelaborado, y de rencuentro con lo natural,
las antiguas culturas, ritos y tradiciones; con lo sencillo y lo simple, se manifiesta también
en la reorientación hacia la comunidad, la pequeña población, el barrio, el hogar, la familia. El
hombre busca la existencia tranquila y las relaciones sanas, que generalmente se encuentran en
este nivel.
El nivel político. También muchos estados han dado pasos hacia una reorientación hacia
las comunidades: en algunos casos de manera espontánea; en otros, como consecuencia del reclamo
de grupos étnicos y sectores populares.
En el primer caso, el interés por la comunidad se ha producido como resultado del desarrollo
del estado y de las ideas políticas relacionadas con el funcionamiento de la sociedad, las cuales
han identificado en las comunidades y en su funcionamiento, más o menos autónomo,
posibilidades de solución a numerosos problemas que ocupan al estado, e incluso, perspectivas
de mayor eficiencia y mejores potencialidades para el desarrollo humano, cuando tales problemas
son solucionados por la comunidad con la participación activa de sus habitantes.
Esta orientación del estado hacia las comunidades puede tener segundas intenciones, lo
cual se ve especialmente en algunos países de América Latina que de una forma u otra, estimulan
el funcionamiento comunitario: al agrupar y organizar a los individuos, poniéndolos a trabajar en
función de resolver los problemas de su localidad, el estado logra, además del efecto positivo y
noble ya señalado, otros tres efectos que pueden resultarle de importancia:
1) Encargando a la propia comunidad la solución de sus problemas, sustrae su responsabilidad
en este sentido. De tal manera, si los problemas no tienen solución, es porque la comunidad
no ha sabido encontrársela, porque no ha logrado poner todas sus fuerzas y potencialidades
en función de ello. El estado entonces queda liberado de las exigencias del pueblo por la solución
de sus problemas, y todo lo que ello puede implicar.
2) Estimulando el funcionamiento comunitario y comprometiendo a las comunidades en la
solución de sus problemas, regionaliza y divide a los diferentes sectores sociales y desvía la atenci
ón de los problemas generales de la sociedad: las desigualdades, las injusticias sociales, etc.
De esta manera se intenta reducir las críticas, discrepancias, protestas, con el orden social existente,
y neutralizar las posibilidades de acción conjunta de los sectores sociales más progresistas,
disueltos en sus respectivas comunidades.
3) Implementando programas de desarrollo comunitario en determinadas áreas, a bajo costo,
se intenta lograr un compromiso político de los habitantes con la clase y el partido que se encuentra
en el poder.
Con estos tres efectos, el estado y las clases dominantes, obtienen la supervivencia de su
condición actual y limitan las tendencias de modificación y transformación al nivel de toda la
sociedad.
En el segundo caso, la atención a las comunidades surge por la propia acción de estas (que,
en diferentes partes del mundo luchan por su autonomía), exigiendo se les permita mantener su
lengua materna, sus costumbres, sus tradiciones, su religión, su espacio, sin ser rechazados o
discriminados por el resto de la sociedad, como ha ocurrido hasta el momento.
En este sentido, en los últimos años, en América Latina han cobrado fuerza los movimientos
indígenas y populares que luchan por mantener su identidad y por desarrollarse en el camino
escogido por ellos, no impuesto por otros. Como ejemplo tenemos la Federación Nacional de Comunidades
Indígenas de Nicaragua (FENACI). Algunos de estos movimientos han logrado trascender
el límite nacional, orientándose a todo el continente, como es el caso del Movimiento
Continental Indígena, Negro y Popular, que, frente a las celebraciones del quinto centenario del
descubrimiento de América, ha propuesto la campaña «500 Años de Resistencia Indígena, Negra
y Popular». Ha llegado a producirse un movimiento por la construcción y desarrollo de la sociedad
comunitaria, que critica al socialismo y al capitalismo por considerarlas sociedades totalitarias
y se orienta hacia el desarrollo de una sociedad diferente, centrada en las comunidades, en la
cual se eliminarán las injusticias y se solucionarán todos los problemas.
Esta es una perspectiva utópica, ya que la solución de los problemas no puede lograrse sólo
al nivel de la comunidad, totalmente al margen del estado. Este tiene que participar con las comunidades
en ese proceso, y tiene que modificarse para la solución de una serie de problemas,
tanto específicos corno globales; y en dependencia de la organización que adopte, y la forma predominante
de propiedad sobre los medios de producción, será un estado socialista o capitalista.
Al menos hasta el momento no se ha encontrado una tercera variante real.
El nivel científico. Los científicos también se han volcado hacia la comunidad. Este, que era
un tema casi olvidado o ignorado por la ciencia, ha comenzado a ser tratado por varias disciplinas
en los últimos años; principalmente la sicología, la sociología y la medicina. Así se habla ya de sicolog
ía comunitaria, como una especialidad que se ha ido desgajando de la sicología social, de
sociología de las comunidades y de medicina comunitaria o salud comunitaria.
Como decíamos, estos tres niveles están estrechamente relacionados; generalmente lo que
motiva y atrae insistentemente al hombre común, termina por llamar la atención del político, y
ocupa también al científico. Luego se producen hechos en los cuales, estos tres niveles se entremezclan,
de manera tal que es difícil precisar la posición y los límites de cada uno de ellos. Como
ejemplo tenemos las jornadas internacionales sobre pensamiento comunitario, que se celebran
en América Latina, y que son una expresión de la preocupación y el interés social por las comunidades,
pero a su vez, manifiestan una posición política a favor del desarrollo comunitario o de la
sociedad comunitaria, y se desarrollan bajo una óptica científica, de ponencias y discusiones teó-
ricas y fundamentación conceptual.
El problema de las comunidades también ha llamado la atención de los organismos internacionales.
La ONU, la OEA y la OMS, se han pronunciado en relación con el desarrollo comunitario
y la salud comunitaria y han elaborado planes para fomentarlos. En 1948, la Conferencia
Africana sobre Administración se pronunció sobre la relación condiciones de vida-educación del
pueblo, y como consecuencia de ello, a partir de 1950 comenzaron a aparecer numerosas publicaciones
sobre comunidad, estudios comunitarios, desarrollo de la comunidad, organización de
la comunidad, etc.
En los Estados Unidos se creó en 1955 una Comisión Conjunta sobre Enfermedad y Salud
Mental, encaminada a estudiar con profundidad las necesidades existentes en dicho país
sobre esta temática. Posteriormente, en febrero de 1963, en un discurso ante el congreso norteamericano,
John F. Kennedy institucionalizó el movimiento comunitario, al demandar «un
enfoque nuevo y atrevido» en la solución de los problemas de salud mental, instando a la aprobaci
ón de la legislación por medio de la cual se crearon los Centros de Salud Mental Comunitaria
en mayo de 1963.
Finalmente, el origen de lo comunitario como disciplina y campo de estudio se ubica en la
Conferencia de Boston en 1965, donde se oficializa la denominación de Sicología Comunitaria.
Estos son algunos de los momentos más importantes que han marcado la orientación hacia
el estudio de las comunidades a nivel internacional.
La realización de estudios comunitarios, con independencia de los objetivos concretos que se
persigan, requiere partir de una fundamentación teórica adecuada de la categoría comunidad, como
su definición, sus antecedentes y su lugar en el sistema categorial de las ciencias sociales. Ello permite
hacer análisis más objetivos y más completos.
DEFINICIÓN DE COMUNIDAD
En la literatura especializada aparecen numerosas definiciones de comunidad, cada una de
las cuales centra más su atención o hace mayor o menor énfasis en determinados aspectos, en
dependencia del objetivo fundamental del estudio y de la disciplina desde la cual se realiza o dirige
dicho estudio. En este sentido, diferentes ciencias han aportado su visión de comunidad, partiendo
de indicadores que forman parte de su objeto de estudio. Así tenemos la sicología social o
específicamente la sicología comunitaria, la sociología de las comunidades, la geografía y otras.
El concepto comunidad entonces se puede referir a un sistema de relaciones sicosociales, un
agrupamiento humano o un espacio geográfico.
Las definiciones de comunidad, en sentido general, se pueden diferenciar por el énfasis
que se hace –en elementos estructurales unas, en elementos funcionales otras y, finalmente, en
aquellas que reflejan ambos tipos de elementos. Las definiciones estructurales, que tienen un
carácter más descriptivo, denotan fundamentalmente entidades que responden a elementos muy
precisos y específicos desde el punto de vista formal, sin reflejar las interacciones y los móviles
de cambio. Como ejemplo de definiciones de comunidad con predominio de elementos estructurales
tenemos las siguientes:
•«En un sentido amplio, el concepto de comunidad se utiliza para nombrar unidades sociales
con ciertas características sociales que le dan una organización dentro de un área determinada
». (Pozas, 1964).4
•«…el enfoque que tiende a prevalecer es el que considera la comunidad como un grupo cuyos
componentes ocupan un territorio dentro del cual se puede llevar a cabo la totalidad del ciclo
vital…» (Chinoy, 1968).5
•«…es el más pequeño grupo territorial que puede abarcar todos los aspectos de la vida social…
es un grupo local lo bastante amplio como para contener todas las principales instituciones,
todos los status e intereses que componen una sociedad». (Kingsley, 1965).6
El concepto comunidad en este sentido también se utiliza para referirse a:
•Un sistema de relaciones sociopolíticas y económicas, físicamente determinadas y con
identidad definida.
•Modo de asentamiento humano (urbano o rural) donde sus residentes tienen características
sociosicológicas similares en su sistema de relaciones.
•Conjunto de personas que habitan en una determinada zona, regida por una dirección polí-
tica, económica y social; propia o centralizada, que hacen vida común a través de sus relaciones.
Uno de los elementos estructurales más importantes es la demarcación de la comunidad, la
definición de su extensión, sus límites. En este sentido se utilizan diferentes criterios, lo mismo
se puede considerar un grupo, un barrio, una ciudad, una nación o un grupo de naciones, en de-
pendencia de los intereses de la clasificación. La delimitación del tamaño de la comunidad se
subordina a un elemento funcional: la cooperación. No tienen que existir límites rígidos. Una comunidad
tiene un tamaño adecuado siempre y cuando exista una estructura potencial capaz de
ejercer la función de cooperación y coordinación entre sus miembros.
Como se puede observar, los elementos funcionales tienen importancia en la definición de
comunidad. Estos se refieren a aquellos aspectos que aglutinan a sus integrantes y sirven de base
a su organización, sus relaciones y movilización en torno a tareas comunes, como sujeto social.
Como definiciones que prestan mayor atención a elementos funcionales tenemos las
siguientes:
•«…desde el punto de vista ecológico, la comunidad consiste en una serie de sistemas interrelacionados,
es decir, personas, roles, organizaciones y eventos». (Kelly, 1971).7
•«a) Un grupo social de cualquier tamaño cuyos miembros residen en una localidad especí-
fica, comparten un gobierno y tienen una herencia cultural e histórica común.
b) Grupo social que comparte características e intereses comunes y que es percibido y se
percibe a sí mismo como distinto en algún sentido a la sociedad en la cual existe». (Rappaport,
1980).8
También se utiliza en ocasiones para referirse a:
•Grupo de personas unidas por sus aspiraciones, necesidades e intereses comunes.
•Grupo social con objetivos y problemas comunes.
Una base fundamental para la integración, la cohesión y la acción conjunta, es la existencia
de objetivos, aspiraciones, problemas y necesidades comunes, pero estos elementos se pueden
manifestar en una familia, una clase, un grupo o sector socioclasista, los alumnos de una escuela
o los obreros de una fábrica; cierto que son elementos necesarios para definir una comunidad
–en el sentido que la estamos enfocando–, pero no suficientes, porque reflejan cualidades del objeto
que no permiten diferenciarlo de otros objetos similares, ni lo abarcan completamente en toda
su magnitud.
En la definición de comunidad deben vincularse elementos funcionales y estructurales.
Nos parece importante la definición dada por F. Violich, según la cual la comunidad es un «grupo
de personas que viven en un área geográfica específica y cuyos miembros comparten actividades
e intereses comunes, donde pueden o no cooperar formal e informalmente para la solución de los
problemas colectivos».9
Como elemento estructural se define como un grupo –y no cualquier grupo que vive en determinada
área geográfica, lo que incluye el componente habitacional, residencial, donde transcurre
la mayor parte de la vida de las personas, con lo cual se va ganando en especificidad.
Refleja, además, elementos funcionales: compartir actividades y objetivos comunes con la posibilidad
de cooperación.
Apoyados en algunas de las definiciones citadas, E. Sánchez y E. Wiendsenfeld plantean
que una comunidad se caracteriza por:
a) ser un grupo de personas, no un agregado social, con un determinado grado de interacci
ón social;
b) compartir intereses, sentimientos, creencias, actitudes;
c) residir en un territorio específico;
d) poseer un determinado grado de organización.
Como se puede apreciar, tres de estos principios coinciden con la definición de Violich, pero
agregan un aspecto importante, la existencia de un determinado grado de organización.
Un grupo de autores cubanos plantea como parámetros para definir el ámbito comunitario,
los siguientes:
•«Es una unidad social, constituida por grupos que se sitúan en lo que podríamos llamar la
base de la organización social;
•Las razones de su agrupación se vinculan a los problemas de la vida cotidiana, es decir,
sus miembros tienen intereses y necesidades comunes: alimentación, vivienda, trabajo, servicios
y tiempo libre;
•Ocupa un determinado territorio, cuya pluralidad de personas interactúan más entre sí
que en otro contexto del mismo carácter;
•De lo anterior se derivan tareas y acciones comunes, que van acompañadas de una conciencia
de pertenencia cuyo grado varía;
•Sus miembros comparten un cierto sistema de orientaciones valorativas que tiende a homogeneizar
o regular de manera semejante su conducta;
•Forma parte de una organizacion social mayor y está atravesado por múltiples determinaciones
institucionales y de la sociedad en general, pues no existen “comunidades islas”».10
Esta definición es más amplia y más completa que la anterior, ya que también agrupa
elementos estructurales y funcionales, pero como índices positivos más importantes podemos
señalar los siguientes:
•Incluye la relación comunidad-sociedad-país, en sus aspectos primero y sexto. De esta
manera la ubica como parte de la organización social más general, lo cual resulta importante, ya
que el tipo de sociedad donde está insertada la comunidad es determinante, pues le imprime una
serie de características e influye en los problemas y tareas fundamentales de la comunidad.
•Esclarece que la vinculación de los individuos es en torno a los problemas de la vida cotidiana.
•Señala la «conciencia de pertenencia», lo que consideramos un fundamento al que debe
dedicársele mayor atención. Por lo demás, coincide con lo planteado por Violich.
Se debe destacar aún más, desde el punto de vista funcional, el aspecto afectivo de las relaciones
sociales: los sentimientos, los valores, las convicciones que se forman en ellas y que participan
en la autorregulación del comportamiento. En las comunidades resulta esencial el
desarrollo de sentimientos de pertenencia, la identificación del individuo con su barrio, su zona
de residencia, sus habitantes, sus normas, sus costumbres, sus tradiciones, sus formas de relacionarse
y su estilo de vida en general. Este es un factor poderoso para movilizar a los pobladores,
para plantearse metas comunes, y trabajar de conjunto por el alcance de estas, la solución de
problemas y el desarrollo de la comunidad: es la base de la cohesión y la cooperación entre los
habitantes.
El sentimiento de pertenencia o de bien común tiene un sentido de historicidad: se va formando
sobre la base de las interacciones de los individuos y sus familias entre sí, del enfrentamiento a
problemas comunes, la ayuda mutua, la colaboración de unos con otros, la lucha conjunta por el bienestar.
Su génesis generalmente data de los orígenes de la propia comunidad. A medida que las personas
se vinculan en pequeños grupos para el desarrollo de determinadas actividades, se van
conociendo más, van aprendiendo a considerar y facilitar el bienestar de los demás, a respetar sus
opiniones y puntos de vista: se van ajustando y puliendo sus interrelaciones. De esta manera se va
incrementando su eficiencia como sujeto de la actividad social; obtienen mejores resultados en las
tareas que se proponen, y esto estimula y desarrolla la autoestima grupal, su identificación como
grupo, como comunidad y su diferenciación de otras comunidades.
Se considera que cuando este sentimiento de pertenencia o bien común, y las actitudes sociales
que genera, se aplican y extienden fuera del pequeño grupo, ha nacido realmente la comunidad.
Las comunidades se pueden diferenciar entre sí por el desarrollo de dicho sentimiento, el
cual se manifiesta de manera diferente entre comunidades añejas y recientes, abiertas y cerradas,
estables e inestables. El desarrollo de tal sentimiento contribuye a lograr una convivencia
más próxima y duradera, sobre la base de la organización de determinado número de personas
que están en constante interacción. Ello propicia la coordinación de las actividades encaminadas
a la solución de problemas comunes y la satisfacción de necesidades individuales y compartidas,
configurando estructuras sociales que respondan a la vida comunitaria. En ello
pueden influir los líderes, los dirigentes de la comunidad, en dependencia de la forma en que desempe
ñen su labor.
De no lograrse el sentimiento de pertenencia, se dificultaría la cooperación entre los
individuos, la organización del trabajo y la actividad conjunta, porque aquel funciona como
mecanismo de regulación. En este sentido K. A. Abuljánova plantea:
Algunos aspectos determinados de la organización social de la producción y de la actividad vital
permiten distinguir los mecanismos reguladores, dirigidos al nivel individual del ser social. El
enfoque social del problema del individuo social presenta una serie de características, las cuales
determinan la calidad y los modos de incorporación de este a la estructura compleja del sujeto
histórico-social.11
En sentido general consideramos que son cuatro los elementos esenciales que deben
tenerse en cuenta en la definición y el estudio de la comunidad:
El elemento geográfico, territorial, natural, referente a un grupo de personas que comparte
determinada área geográfica, determinadas condiciones ambientales donde transcurre su vida y
la de su familia, y en la cual está plasmada su historia, las influencias del hombre y de todos los
factores sociales.
El elemento social como organismo social que funciona en correspondencia con mecanismos
sociales, y que a su vez pertenece a una organización social mayor, con la cual tiene un conjunto de
interacciones y vínculos y recibe un grupo de influencias determinantes.
El elemento sociosicológico, referente a los factores subjetivos que aglutinan y cohesionan
a sus habitantes; la existencia de necesidades, objetivos e intereses comunes, y sobre esta base,
el desarrollo de determinado nivel de interacción, cooperación y ayuda mutua, que contribuye al
acercamiento entre las normas sociales y las orientaciones de valor de los diferentes individuos y
familias, que pueden llegar a ser comunes, y el desarrollo de sentimientos de pertenencia, de
identificación con la comunidad, que surge como consecuencia de todo lo anterior, pero es un
elemento vital para el desarrollo comunitario.
El elemento de dirección, referente al papel del líder o líderes populares, la existencia de determinada
estructura, formal o informal, que dirige o agrupa, cumpliendo la función de cordinaci
ón entre los miembros, individuales o colectivos, estructurando la división y organización del
trabajo para el logro de los objetivos más importantes de la comunidad.
La comunidad –a nuestro juicio– es un organismo social que ocupa determinado espacio
geográfico. Está influenciada por la sociedad, de la cual forma parte, y a su vez funciona como un
sistema, más o menos organizado, integrado por otros sistemas de orden inferior –las familias,
los individuos, los grupos, las organizaciones e instituciones– que interactúan, y con sus caracter
ísticas e interacciones definen el carácter subjetivo, sicológico, de la comunidad, y a su vez influyen,
de una manera u otra, en el carácter objetivo, material, en dependencia de su organización
y su posición –activa o pasiva– respecto a las condiciones materiales donde transcurre su vida y
actividad.
El nivel de desarrollo comunitario es consecuencia de la integración de todos estos elementos,
del grado de organización e interacción entre sus componentes, de la existencia o no de
una estructura comunitaria, formada por líderes locales o una cierta dirección, que cumpla la
función de coordinación entre sus miembros, que contribuya a la reposición de sus esfuerzos y a
su orientación en el mejor sentido posible para la vida en común. De todo ello depende la influencia
de la comunidad en la formación y desarrollo de sus habitantes.
También es importante tener en cuenta su relación con otras comunidades, el tipo de
vínculos o por el contrario la escasez o carencia de interacciones, y sus relaciones con la sociedad
en general.

CATEGORÍAS O PROCESOS RELACIONADOS CON LA COMUNIDAD
Dentro de las categorías que más se relacionan con la comunidad tenemos personalidad, sujeto,
modo de vida, condiciones de vida, nivel de vida, calidad de la vida, educación, salud y otras.
La comunidad está conformada por un conjunto de personas que se integran a esta en su
condición de sujeto y de personalidad; su desarrollo y sus características como tales serán las
que determinarán su participación y su aporte a la vida comunitaria, y desde este punto de vista
influyen o conforman las cualidades de la comunidad. Esto es, además, un proceso recíproco,
porque la propia formación del hombre como sujeto y como personalidad está determinada en
gran medida por elementos comunitarios. Debido a ello, para la comprensión de las comunidades,
tanto para la intervención en estas, es necesario el estudio de la personalidad y el sujeto.
Las comunidades, como forma de organización de la vida cotidiana, deben proporcionarle a
sus miembros determinadas condiciones para el desarrollo de sus actividades vitales. En este
sentido, la sociedad se puede concebir como una gran comunidad, que brinda al individuo las
posibilidades para utilizar el nivel de progreso material y espiritual alcanzado por ella, según sus
necesidades.
Este progreso se cristaliza o concreta en las condiciones de vida, que son «aquellas condiciones
reales –considera Donate, 1991– en las que el hombre desarrolla sus actividades vitales,
las cuales, en la medida en que devienen elementos de la actividad práctica de las personas, determinan
y a la vez son determinadas por el modo de vida que caracteriza a la sociedad en que estos
viven».12
Un elemento importante en la determinación de las condiciones materiales de vida es el
tipo de propiedad predominante (estatal o privada), el cual genera un modo de vida específico, un
conjunto de formas de actividad que se realizan en el marco de estas condiciones y de las que el
hombre se apropia, en su interacción con el medio, para la satisfacción de sus necesidades.
El modo de vida es una categoría sintética, que unifica varios factores en sí misma, y van
desde situaciones sociales generales hasta el mundo individual del hombre, quien sintetiza en su
actividad vital los aspectos biológico, sicológico y social.
El modo de vida se expresa directamente en el lugar de residencia del hombre, en su comunidad;
es una manifestación de este como sujeto y como personalidad, el cual desempeña un rol
activo en el establecimiento de su modo de vida, y a nivel individual muchos especialistas le denominan
estilo de vida.
Para el análisis del modo de vida se tienen en cuenta patrones e indicadores del nivel de vida
de las comunidades: la vivienda, la salud, la educación y el trabajo. Por tanto, el modo de vida
y el nivel de vida son indicadores del nivel de desarrollo comunitario, es decir, crean determinadas
condiciones para la salud y educación de sus habitantes. Una vez alcanzado determinado nivel
de desarrollo, el sujeto ya es portador de características que lo llevan a reproducir o modificar
las condiciones y modo de vida en que se formó.
Las comunidades deben trabajar por el desarrollo y perfeccionamiento del modo y condiciones
de vida, por el mejoramiento del medio ambiente fisico; todo lo cual redundará en el incremento
del nivel y la calidad de vida de sus miembros, donde se han de considerar especialmente
los elementos subjetivos. Debido a ello, en el estudio de las comunidades se le debe prestar atenci
ón a todas estas categorías.
DESARROLLO COMUNITARIO
La Organización de Naciones Unidas (ONU) se ha pronunciado respecto al desarrollo comunitario.
Se considera que el sentimiento de identidad acorde con la comunidad y con sus prop
ósitos y objetivos, es una precondición para generar y sustentar el desarrollo de la comunidad.
Esto se entiende como el proceso destinado a crear condiciones de progreso económico y social
para toda la comunidad, con la participación activa de sus miembros en el mejoramiento de su nivel
de vida y en dependencia de su propia iniciativa.
El desarrollo comunitario lo integran, según la posición de dicho organismo internacional,
los procesos por medio de los cuales los esfuerzos del pueblo mismo se unifican con los de las
autoridades para mejorar las condiciones económicas, sociales y culturales de las comunidades,
para integrarlas a la vida nacional, de forma tal que contribuya también al desarrollo de la nación.
Este conjunto de procesos –según la ONU– está constituido por dos indicadores esenciales:
•Participación de los habitantes en los esfuerzos por mejorar su nivel de vida, en dependencia
de sus ideas, iniciativas y propósitos.
•Prestación de servicios, tanto técnicos como de otra índole, de manera que se estimulen
la iniciativa, la autoayuda y la colaboración mutua, con vistas a hacerlos mucho más eficaces.
Según ambos indicadores, el desarrollo comunitario como proceso posee gran importancia
en el sentido organizacional y educativo: organizacional, porque requiere la reorientación de las
instituciones existentes o la creación de nuevos tipos de instituciones; educativo, porque implica
el cambio de actitudes y prácticas que obstaculizan las mejoras socioeconómicas. En sentido
general, fomenta mayor receptividad para el cambio. Favorece el desarrollo de la capacidad del
pueblo para formarse juicios acerca de los efectos de las actividades, para determinar los cambios
tecnológicos necesarios y para adaptarse a los cambios promovidos por las fuerzas externas.
El desarrollo comunitario ha sido tratado en la literatura especializada como proceso, como
metodología y también como técnica. En nuestra opinión, el análisis respecto a la definición
de comunidad nos ha mostrado la necesidad de hacer una diferenciación entre comunidades; para
ello sería conveniente trabajar y desarrollar el concepto nivel de desarrollo comunitario como
categoría que refleje el estatus, el nivel que ha alcanzado una comunidad, lo cual no se logra con
los criterios existentes sobre desarrollo comunitario.
El nivel de desarrollo de una comunidad se expresa –a nuestro modo de ver– en dos
vertientes fundamentales:
1) Su nivel de desarrollo material, las condiciones materiales de vida, el nivel de vida que es
capaz de proporcionarle a sus integrantes.
2) Sus cualidades como sujeto social, es decir, sus posibilidades de ejercer una acción
conjunta, organizada, consciente y transformadora sobre su propio desarrollo, que incluye:
• La acción sobre sus condiciones materiales de vida, mejorándolas, desarrollándolas, perfeccion
ándolas y creando condiciones para el despliegue de su desarrollo material. Aquí se incluye
su influencia en la cooperación, la división del trabajo y la organización de la producción.
•La acción sobre las condiciones espirituales, el perfeccionamiento de la educación de sus
miembros, principalmente los más jóvenes, la creación de un clima positivo de relaciones entre
sus habitantes, etc.
Lo relacionado con la primera vertiente, su desarrollo material, se tratará más adelante,
precisando sus componentes y sus posibilidades de investigación. La segunda –en su condición
de sujeto– resulta menos conocida, menos trabajada y mucho más compleja de investigar. Por
ello desarrollaremos algunas ideas al respecto.
En nuestra opinión son tres vertientes en las que se define la acción de una comunidad como
sujeto de la actividad social, las cuales determinan su eficiencia:
• Su estructura.
• Las características de sus miembros.
• Sus relaciones externas.
Respecto a la estructura se debe atender a los siguientes elementos:
• La existencia o no de una estructura, formal o informal.
• La calidad y el funcionamiento; la ejecutividad de esa estructura.
• La aceptación que tenga entre sus miembros, el nivel de comunicación, de interacción; el
nivel de colaboración que se logra entre ellos.
Las características de sus miembros es necesario verlas en dos sentidos.
• Sus cualidades individuales para la acción, donde se incluyen su nivel educacional, el desarrollo
de capacidades y habilidades, el desarrollo profesional y técnico, su postura desde el
punto de vista sicológico, su desarrollo como sujeto individual, etc.
• Sus cualidades para la interacción o acción social; el grado de homogeneidad-heterogeneidad
de sus miembros, principalmente en cuanto a un grupo importante de características que influyen en
las posibilidades de acción coordinada y conjunta. Dentro de estas se incluyen:
El sentimiento de pertenencia a la comunidad o de bien común, que como se ha señalado
tiene gran importancia.
Sus necesidades e intereses, el hecho de que sean comunes o no, y en caso de que no lo
sean, el nivel de diferenciación o distancia que existe entre unos y otros miembros en relación
con dichas necesidades.
Otros factores que influyen en sus posibilidades de interacción e integración en la realizaci
ón de actividades conjuntas.
Este tercer aspecto está estrechamente vinculado al segundo, pero es independiente en
cierta medida, ya que el hecho de que existan necesidades e intereses comunes, o al menos parecidos,
cercanos o no contradictorios, es una condición necesaria pero no suficiente para la realizaci
ón de una actividad conjunta.
Existen personas que, aunque tengan determinadas necesidades comunes, no pueden satisfacerlas
o contribuir a su satisfacción por medio de la actividad conjunta. Esto en muchos
casos es consecuencia de las diferencias que tienen en relación con otras características importantes
o necesarias, para la acción en común. Esas características que dificultan la acción conjunta
pudieran ser:
1) No tienen determinado grado de compatibilidad sicológica, que posibilite la comunicaci
ón, coordinación e integración entre ellos.
2) No perciben de la misma manera lo que constituyen sus problemas fundamentales.
3) No tienen una visión común respecto a lo que puede constituir la solución, pues no
siempre necesidades comunes comprenden una misma forma o un mismo objeto o producto capaz
de generar la satisfacción, ni problemas comunes (cuando se habla de individuos) pueden tener
siempre soluciones comunes. La subjetividad humana es muy compleja: lo que puede
satisfacer la necesidad o resolver el problema de uno, quizas no satisface o incluso resulta inaceptable
para otro. Si no existe una visión común respecto a la solución, esta no puede ser obtenida
en una actividad conjunta.
4) No existe una posición común respecto a los métodos o estrategias de solución, otro elemento
importante, y a veces imprescindible, para la realización de una actividad conjunta. Aunque
la visión de la solución sea común, los individuos solamente pueden actuar de conjunto en
su obtención si coinciden respecto a las vías, formas o estrategias para llegar a la solución.
Las diferencias en relación con las estrategias y métodos de solución, pueden estar determinadas
por estilos individuales, disponibilidad de recursos, capacidades o habilidades y caracter
ísticas éticas.
Como último indicador señalamos las relaciones externas, refiriéndonos a las relaciones
con la sociedad como un todo, con el Estado y con otras comunidades.
Una comunidad aislada, además de aparecer con muy poca frecuencia –lo que se denomina
un caso raro en estadística– tiene una serie de limitaciones debido a la falta de interacción. La comunidad
necesita de la sociedad y el estado, tanto desde el punto de vista material como espiritual,
político y social. Es muy poco probable que una comunidad sea autosuficiente respecto a
todas sus necesidades. Debido a esto necesita recursos y apoyo de la sociedad y el estado, para
su desarrollo material, pero además necesita sentirse sujeto del proceso social, parte activa de la
sociedad; ver representadas sus posiciones, sus intereses, sus criterios, en la vida social, con todo
lo que ello implica para su bienestar espiritual y social. Por tanto, este también es un elemento
importante del desarrollo comunitario.
Finalmente consideramos, en sentido general, que el tipo de interacción que son capaces
de mantener los integrantes de una comunidad –como individuos aislados, familia o grupo, organizaci
ón o institución laboral o social, etc.– es el elemento más importante que define sus caracter
ísticas como sujeto social, de lo cual dependen sus posibilidades de intervención sobre la
realidad comunitaria, y –en consecuencia– de modificación o transformación positiva de esta,
tanto desde el punto de vista material como espiritual, y de sus relaciones con la sociedad.
Las comunidades se diferencian entre sí por múltiples características, pero consideramos
que esta –su cualidad como sujeto social– constituye una característica esencial. Sobre esta base,
se podría elaborar una tipología de comunidades que sea útil para el trabajo comunitario en
sus diferentes variantes. Este es el elemento de mayor importancia en el establecimiento del nivel
de desarrollo comunitario.
NOTAS
1 F. Engels, «El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre», Obras escogidas en tres tomos, t. 3, p. 70.
2 Ibídem, p. 69.
3 C. Marx, «La ideología alemana», cap. I, en Obras escogidas en tres tomos, t. 1, pp. 17 y 18.
4 R. Pozas, El desarrollo de la comunidad. Técnicas de investigación social, p. 21.
5 Citado por E. Sánchez y E. Wiensenfeld en Sicología social aplicada y participación: metodología general, pp. 237-241.
6 Ídem.
7 Ídem.
8 Tomado del Diccionario Randam House de la Lengua Inglesa, citado por Rappaport en E. Sánchez y E. Wiensenfeld,
ídem.
9 F. Violich, Desarrollo de la comunidad y el proceso de planificación urbana en América Latina.
10 M. Fuentes; M. Sorin; M. A. Tovar y col., El rol del psicólogo en el ámbito comunitario, pp. 48 y 49.
11 K.A. Abuljánova y F.F. Abuljanov, «La categoría marxista de sujeto de la actividad», en Temas sobre actividad y comunicaci
ón, pp. 106 y 107.
12 M. Donate, Metodología para el estudio de las condiciones materiales de vida del entorno familiar, p. 2.


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